El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La pelea entre el Congreso y el Ejecutivo por el control de las pensiones graciables en el sistema de acción social argentino llegó a derivar en una guerra no sólo por el otorgamiento de nuevos beneficios, sino también porque desde el gobierno se intentó en varias ocasiones -y en una de ellas se logró- no renovar más las que fueron venciendo cada período y que tienen una vigencia de diez años.
El round más recordado en la discusión por el otorgamiento de pensiones fue el que mantuvieron el diputado peronista santafesino
En la vereda de enfrente comenzó a sostenerse que, ante la falta de asignación de esos beneficios por el Congreso, las pensiones sólo se otorgaban por funcionarios del gobierno y en las grandes ciudades: «Desde
Dejá tu comentario