El Banco Mundial le pidió ayer al gobierno argentino que haga «un mayor esfuerzo» para aumentar el superávit fiscal en los próximos años. El economista jefe del organismo, Guillermo Perry, explicó que «ésta es la única manera de renegociar la deuda y recuperar las inversiones necesarias para que el país vuelva a crecer».
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Aunque prefirió no referirse directamente a las negociaciones que la Argentina viene desarrollando con el FMI, el economista aludió a los temas centrales que están en la discusión. Además de pedir un incremento del superávit fiscal, estimó que el gobierno debe «clarificar» la política tarifaria para darle a las empresas «un marco claro para desenvolverse y efectuar nuevas inversiones».
A través de una videoconferencia simultánea desde Colombia con periodistas en Washington, México y Buenos Aires, Perry dio detalles respecto a la evolución de las economías latinoamericanas, cuyo pronóstico mejora sustancialmente a partir de 2004:
• Para Brasil, estimó que la recesión es temporal y que habrá una recuperación sobre fines de este año que se acentuará en 2004 (ver cuadro).
• En el caso de la Argentina, el pronóstico del organismo es que el PBI crecerá 5,3% este año, pero el próximo la mejora sólo será de 3,6%. Esto es prácticamente un punto menos respecto al incremento del PBI de 4,5% que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, incluirá en el presupuesto del año próximo. «Consideramos que esto es recuperación y no crecimiento, porque no estamos viendo inversión nueva. Para ello será necesario que vuelvan las inversiones», aunque interpretó que esto no ocurrirá hasta que no se avance con las «reformas estructurales pendientes». Periodista: ¿En dónde está parada la economía argentina? Guillermo Perry: Para este año y el que viene veo una evolución favorable. Pero se trata de recuperación respecto a una caída muy pronunciada, que permitirá ir alcanzando los niveles precrisis. Para poder crecer es necesario incorporar nuevos recursos a la economía y esto dependerá de cómo se avance con las reformas estructurales. P.: ¿Qué lugar ocupa el acuerdo que se está negociando con el FMI para recuperar el crecimiento? G.P.: Cerrar con el Fondo es una precondición para avanzar con la reestructuración de la deuda con los acreedores privados.Y este es un paso imprescindible para que retornen los flujos del exterior. P.: ¿Cómo cree que debería zanjarse la discusión en torno al nivel de superávit fiscal hasta 2006 que la Argentina mantiene con el Fondo? G.P.: No quiero referirme particularmente a las negociaciones, pero es evidente que el país deberá ajustar más su situación fiscal. De lo contrario, será imposible renegociar la deuda y volver a tener acceso a los mercados. La rapidez del acuerdo con el FMI dependerá de cómo se defina este tema. P.: ¿La cuestión tarifaria ingresa dentro de las reformas pendientes? G.P.: No vemos que deban aplicarse fuertes aumentos en el corto plazo. Pero sí debe clarificarse rápido la política de tarifas para el futuro, porque es necesario para que las empresas de servicios públicos vuelvan a invertir.
Perry también aseguró que el Banco Mundial «está listo» para salir a asistir a la Argentina, tanto desde el punto de vista financiero como técnico.