16 de enero 2002 - 00:00

Cómo salir del "corralito"

Cómo salir del corralito
Cualquiera sea la política monetaria, la estabilidad del sistema financiero argentino está supeditada a lo que pase con la confianza y, por lo tanto, con la evolución de los depósitos. Si en este momento, el BCRA decidiera eliminar las restricciones que pesan para extraer los depósitos, la reacción lógica de los ahorristas, sería retirar de inmediato los mismos, lo cual generaría serios problemas de liquidez a las entidades y ello conduciría al quiebre del sistema.

En efecto, el publico depositó sus ahorros en los bancos, estos a su vez, se vieron obligados a prestarle al Estado para financiar el déficit, el Estado gastó mas de lo que debía, luego se declaró en default.

Si vislumbramos un escenario con un default de 10% sobre la deuda publica y una devaluación de 40%, la cesación de pagos conduciría a una desvalorización de los portfolios de los bancos, mientras que la devaluación ocasionaría un aumento en el porcentaje de créditos incobrables (70% de los préstamos del sistema están nominados en dólares). Para respaldar el incremento de los incobrables, los bancos deberán captar mayores depósitos o en su defecto recibir asistencia financiera del sistema.

• ¿Cómo devolver la confianza?


Primer paso: estabilizar el sistema financiero.


Una posible alternativa sería, que las casas matrices de determinados bancos extranjeros, aporten el dinero necesario para reemplazar parte del encaje que mantienen sus filiales en el BCRA (equivalente a 21% de los depósitos). Se supone que las filiales de estos bancos internacionales son los que han recibido por transferencia la mayor cantidad de depósitos de otras entidades -el público resguardó sus ahorros transfiriéndolos a las entidades de mayor renombre-.

• Fondo de garantía

De esta manera, se libera una porción importante del encaje total del sistema, el cual pasaría a constituir un fondo de garantía de un fideicomiso (bono en dólares) destinado a financiar a aquellas entidades públicas y privadas nacionales en problemas por el aumento de incobrables y la pérdida de depósitos. Por la asistencia recibida, las entidades locales cederían una parte de la cartera a las entidades extranjeras -porción bien calificada con bajo riesgo crediticio-.

En la práctica se podría tomar el encaje técnico al 30 de noviembre pasado, de los bancos extranjeros que decidan prestar su asistencia. Se emitiría un bono de respaldo del mismo que se utilizaría para comprar cartera de las entidades en dificultades con problemas de liquidez.

De esta forma se fortalece todo el sistema financiero ya que se cuenta con fondos para asistir a los bancos locales mientras los extranjeros inyectan nueva liquidez pagando los depósitos que quieran retirarse del sistema, pero sin disminuir las reservas.

Lógicamente este apoyo financiero no podrá materializarse si no encuentra el sustento económico y político de los principales países con intereses en la región.

Para fortalecer aun más el esquema de asistencia, el FMI podría reconsiderar su apoyo, ya que el costo que deberá asumir por dejar caer a la Argentina, luego será mucho más elevado.

Segundo paso: devolver la confianza.


Paralelamente, el BCRA emitiría nuevas normas que regulen el funcionamiento de las entidades extranjeras. Se autorizaría a las filiales de la Banca extranjera, para que operen como «Full Branch». Ej.: Banco X seguiría operando normalmente, junto a su «FB». Que es un «Full «Branch (operan con las normas, relaciones técnicas y garantías de la Casa Matriz, bajo jurisdicción extranjera).

En otras palabras, traemos a la banca -offshore- para que opere en el país. Objetivo primario: captar, en forma progresiva, los fondos congelados en el «corralito». Objetivo secundario: inyectar crédito a la economía.

• Confianza

De esta manera el Estado no podrá apoderarse de los depósitos que están en las filiales de los bancos extranjeros (el ahorrista no tendrá inconvenientes en dejar sus depósitos -offshore-).

Cuando los ahorristas adviertan, que el sistema financiero argentino recobra liquidez gracias al apoyo financiero de la banca internacional, retornará la confianza y se restablecerá el círculo virtuoso del ahorro y la inversión que posibilitará la recuperación económica.

Si se les devuelven los ahorros a las familias y las empresas, éstas depositarán nuevamente su confianza en los bancos (mucho mas si saben que sus depósitos cuentan con respaldo internacional).

• Se fortalece el sistema financiero antes de que desaparezca.

• Se le devuelve la confianza y seguridad al ahorrista inversor.

• Se reduce la tasa de interés y, en consecuencia, el costo crediticio.

• Se sientan las bases para una inmediata reactivación del aparato productivo.

(*) Economista especialista en bancos

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