Bogotá (DPA, AFP) - El proceso de paz en Colombia quedó ayer sumido en una total incertidumbre, luego de que apareciera el cadáver de la ex ministra de Cultura y esposa del procurador general, Consuelo Araujonoguera, quien había sido secuestrada hace una semana por la guerrilla de las FARC. El presidente Andrés Pastrana decidió ayer poner en evaluación «cada uno de los componentes» de la negociación con los insurgentes.
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El país se despertó con la noticia del hallazgo del cuerpo de Araujonoguera horas después de que las FARC impidieran el ingreso a la denominada zona desmilitarizada de una caravana política liderada por el candidato liberal a la presidencia, Horacio Serpa, que marchaba para pedir que se agilice el proceso de paz.
• Traje de combate
El cadáver de la ex funcionaria apareció cerca de la ciudad de Valledupar, en el norte del país. El ejército informó que el cuerpo de la mujer, de 61 años, fue encontrado con dos impactos de bala en la cabeza y vistiendo un traje de combate. Los insurgentes habrían asesinado a Araujonoguera poco después de verse rodeados por las tropas, que desde el mismo día de su secuestro iniciaron un vasto operativo de rescate. En la noche del sábado detectaron la presencia de la funcionaria en un paraje denominado La Nevadita, en inmediaciones de la Sierra Nevada, pero cuando arribaron ya había sido asesinada.
Junto a la funcionaria --espo-sa del procurador Edgardo Maya-, secuestrada por un falso retén en un tramo de una ruta cercana a Valledupar, habían sido raptadas otras 25 personas que posteriormente fueron liberadas.
Por su parte, Serpa, del principal partido de oposición y gran favorito para imponerse en las elecciones presidenciales del próximo año, tuvo que cancelar la marcha ante las amenazas proferidas por un grupo de insurgentes, que impidió el paso de los manifestantes con tiros de fusil y mortero.
• Desborde
«Estoy indignadísimo, estamos llegando a un desbordamiento absoluto de la situación, la circunstancia es graví-sima», indicó Serpa, quien reiteró la necesidad de reformular el proceso de paz con las FARC -más tarde Pastrana dispondría ponerlo bajo análisis-, tal como lo viene solicitando tiempo atrás.
Pastrana rechazó la actitud del grupo marxista y convocó a las principales fuerzas políticas del país, agrupadas en el Frente Común por la Paz, a una reunión de emergencia para evaluar los hechos ocurridos.
Tras conocer lo sucedido con la ex ministra de Cultura, Pastrana ordenó además citar de inmediato al mando castrense y a varios miembros de su gabinete a un consejo extraordinario de seguridad.
Luego de presidir el consejo de seguridad, Pastrana se reunió en Bogotá con el Frente Común por la Paz, tras lo que decidió poner en estudio el proceso de negociaciones con la guerrilla.
Antes de asistir al encuentro con el mandatario, los candidatos presidenciales coincidieron en afirmar que la «soberbia militar» de las FARC obliga a que el gobierno rediseñe el esquema de paz con ese grupo.
Asimismo, el gobernante deberá decidir antes del próximo 7 de octubre si prorroga o no el decreto mediante el cual estableció en 1998 la zona desmilitarizada, con el exclusivo fin de celebrar allí los diálogos de paz con los guerrilleros.
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