21 de julio 2001 - 00:00

Diputados debatían anoche el ajuste en medio de múltiples contradicciones

Diputados debatían anoche el ajuste en medio de múltiples contradicciones
La Cámara de Diputados continuaba esta noche sumergida en un extenso y tedioso debate del proyecto que consagra por ley el ajuste fiscal dispuesto por el Poder Ejecutivo a través del decreto de necesidad y urgencia 896/01, que podría aprobarse en general recién en la madrugada.

En texto sometido a discusión estaba siendo modificado para aclarar uno de los puntos más controvertidos: la ausencia de una cláusula que garantice un piso a la poda en salarios y haberes jubilatorios.

Así lo afirmó el radical Eduardo Santín (Buenos Aires), quien se esperanzó con que "quedará absolutamente aclarado que el recorte tendrá un piso de mil pesos para los sueldos y las jubilaciones", aunque la ministro de Trabajo, Patricia Bullrich, estimó que el piso estaría en quinientos pesos.

La falta de precisión en el texto de la iniciativa es, preciasamente, uno de los puntos sobre los que se centra el debate en la Cámara baja y al que apuntan la mayoría de los legisladores que pidieron la palabra para argumentar en contra de la iniciativa.

"Tal como está redactado este proyecto no hay ningún nivel de corte", se quejó el peronista bonaerense Alfredo Atanasof, quien votará en contra del proyecto, como el resto de los legisladores de extracción sindical del PJ.

Precisamente, uno de las especulaciones es cómo votará el bloque justicialista, en particular los representantes bonaerenses que tienen atado su apoyo a la iniciativa a que la Alianza le apruebe el bono Patacón al gobernador Carlos Ruckauf.

Por otro lado, la cantidad de oradores anotados, hacía presumir que en caso de llegar a una votación en general, esta se produciría recién en plena madrugada del sábado.

La reunión comenzó poco antes de las 18:20 con la exposición del jefe del bloque radical, Horacio Pernasetti (Catamarca), quien ratificó la voluntad del Congreso de ajustarse a la política de "déficit cero" que propuso la administración de De la Rúa en su "Pacto por la Independencia".

Pernasetti también rescató la voluntad del Gobierno de negociar modificaciones a su propuesta y que haya aceptado volcar en una ley lo que promulgó por decreto de necesidad y urgencia.

Es más, se preocupó por resaltar que se trata de "medidas transitorias" ya que a partir de la discusión del presupuesto nacional 2002 se fijarán las reglas de juego para el año próximo.

"En el presupuesto 2002 vamos a discutir otras pautas. Entonces estas medidas que se debaten ahora tienen vigencia hasta el 31 de diciembre, porque el próximo 1 de enero estaremos en otro ejercicio", agregó Pernasetti antes de destacar que "por eso no estamos consagrando descuentos salariales permanentes, sino transitorios".

La oposición inició su embate a las medidas a través del vicepresidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Oscar Lamberto (PJ-Santa Fe), quien calificó el proyecto como "un ajuste más".

Lamberto dijo con ironía que "lo que votamos ahora es más o menos el plan de (el ex ministro de Economía José Luis) Machinea: golpeamos a todos para quedar un poco menos mal con todos".

El legislador del PJ cuestionó, precisamente, que "en ninguna parte está claro que no le van a cortar a los (emplados) de menos de mil pesos", y se quejó porque "salvo algún decreto de la dictadura militar, ninguno decía que era de orden público y que, por lo tanto, no se le puede oponer nada".

Atacó así dos aspectos del ajuste: el supuesto piso de mil pesos para el recorte en salarios y jubilaciones que dice la UCR contempla la propuesta consensuada con Economía, y el hecho de que el decreto 896 elimine la posibilidad de recurrir ante la Justicia en reclamo por la baja salarial o por el cambio de las reglas de juego para los proveedores.

Pero llegar al inicio de la sesión fue un camino áspero, tanto que las extenuantes y continuas rondas de negociaciones terminaron sin llegar a buen puerto hasta el mismo momento en el que la Alianza se decidió a bajar al recinto.

El último intento por alcanzar un consenso entre radicales y frepasistas había fracasado poco después de las 16:00, cuando Darío Alessandro se fue sin respuesta de un cónclave con el radical Jesús Rodríguez a la reunión que su bloque realizaba en el edificio anexo de la Cámara baja.

En ese encuentro, el jefe de los diputados frepasistas volvió a plantear la postura de su bloque: piso de recorte en las jubilaciones de 1.500 Pesos y de mil pesos en los salarios, a partir de mantener en vigencia el decreto 430/00, que estableció una poda del 12 por ciento en todos los haberes de los estatales.

Además, planteó la necesidad de incluir modificaciones en el artículo 12 del proyecto consensuado por la UCR, para que quedara más explícita la intangiblidad de los salarios inferiores a los mil pesos.

Mientras tanto, otra pulseada se desarrollaba con relación directa a la realización de la sesión: el cambio de figuritas entre la Alianza bonaerense y los diputados nacionales del PJ de esa provincia.

La idea era que los peronistas bonaerenses no dieran quórum hasta que los legisladores de la Alianza bonaerense no dieran un gesto de similares características en la Legislatura de la provincia para aprobar la creación del bono "Patacón".

Finalmente, cerca de las 18:00 llegó la orden para los peronistas de Buenos Aires, que bajaron al recinto en un número cercano a la veintena y permitieron así formar el quórum.

Para ese momento, los aliancistas estaban sentados en sus bancas y seguían negociando modificaciones al proyecto oficial sin terminar de ponerse de acuerdo.