24 de julio 2013 - 23:57

Es lento el avance para proteger la laguna de Rocha

Apenas a 30 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, en el partido de Esteban Echeverría, los Bañados de Rocha se caracterizan por una amplia diversidad biológica y una sorprendente conservación del ecosistema. Como parte de la cuenca del Matanza - Riachuelo, los humedales cumplen un importante servicio ambiental para mantener el equilibrio hídrico. En diciembre de 2012, la Legislatura de la provincia de Buenos Aires declaró la zona como reserva ambiental. Pero aún no se confeccionó el plan de manejo, fundamental para avanzar en la preservación.

Arriba: vista de la laguna de Rocha. Abajo: la Defensoría del Pueblo de la Nación y distintas ONG organizaron la recorrida por la reserva natural el pasado 12 de julio para verificar la conservación de la zona.
Arriba: vista de la laguna de Rocha. Abajo: la Defensoría del Pueblo de la Nación y distintas ONG organizaron la recorrida por la reserva natural el pasado 12 de julio para verificar la conservación de la zona.
Cuando se habla del saneamiento de la cuenca del río Matanza-Riachuelo, inmediatamente la imagen que viene a la mente es la del puente Nicolás Avellaneda y las aguas turbias que bañan la costa de La Boca y de Avellaneda. Pero los 64 kilómetros de extensión del curso ofrecen distintos paisajes bien diferenciados a lo largo de la cuenca alta, media y baja. Por caso, para hallar un ecosistema sano y límpido basta con recorrer los 30 kilómetros que separan a la Ciudad de Buenos Aires con el municipio de Esteban Echeverría para arribar a los Bañados de Rocha, un espacio verde que cuenta con humedales y una laguna que le dan una importante diversidad biológica y un destacado rol en el equilibrio natural e hídrico del resto de la cuenca.

Aunque a fines del año pasado la Legislatura de la provincia de Buenos Aires la declaró reserva natural, integral y mixta, en mayo de este año el mismo Parlamento bonaerense dispuso desafectar 64 hectáreas del área protegida para cederles los terrenos a los clubes de fútbol Boca y Racing. Por otra parte, aún no se ha avanzado en la confección del plan de manejo, indispensable para implementar la preservación del lugar. Ante distintas denuncias recibidas por parte del Colectivo Ecológico Unidos por la Laguna de Rocha, la Defensoría del Pueblo de la Nación organizó una recorrida por los bañados para verificar el estado de conservación.

Importancia

A menos de dos kilómetros de la autopista Ezeiza-Cañuelas entre la autopista Riccheri y la Ruta 4 (Camino de Cintura), los Bañados de Rocha están en una zona que comprende unas 1.400 hectáreas, de las cuales 630 quedaron como área protegida, dentro de las que 330 hectáreas corresponden a la laguna propiamente dicha. Con nueve ecosistemas distintos, posee una gran biodiversidad, con una variada flora autóctona y exótica, y en la que se han avistado más de 140 especies de aves, lo que representa el 34% de las especies totales de la provincia y el 10% del total del país. Además de otras especies de anfibios, reptiles y mamíferos. Por otra parte, cumple con importantes servicios ambientales para la cuenca y la región.

El pasado 12 de julio, el defensor Adjunto I de la Nación, Anselmo Sella, encabezó una recorrida por los bañados de la que también participaron el vicepresidente de la ACUMAR, Antolín Magallanes, el subsecretario de Ambiente del municipio de Esteban Echeverría, Lautaro Lorenzo, y miembros de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y de la ONG Ambiental Pilmayqueñ. Ámbito Municipal & Desarrollo Federal participó de la visita que contó con la guía Martín Farina, Hugo Graglia y Alberto De Magistris, integrantes del Colectivo Ecológico "Unidos por Laguna de Rocha" y el Club Observadores de Aves, quienes desde hace 16 años bregan por la preservación de este espacio verde.

Al estar lindera a una zona híperurbanizada, la primera sensación que se tiene al dejar atrás el asfalto para introducirse en los pastizales y humedales es de sorpresa. Es que luego de un recorrido de unos mil metros se llega a la zona de las totoras (juncos acuáticos) y al avanzar unos pasos se abre ante los ojos un imponente espejo de agua, a priori inimaginable a tan pocos metros de la vorágine urbana.

Uno de los aspectos centrales de este terreno es que cumple un servicio ambiental para el resto de la cuenca porque allí se recargan los acuíferos y se absorbe el agua evitando que ocurran inundaciones en la parte más baja de la cuenca, siendo drenaje natural de Ezeiza. El Jagüel y Monte Grande. Según algunas estimaciones la capacidad de absorción equivale a la cantidad de agua del embalse Río Tercero de Córdoba. Es por eso, que de avanzar la urbanización sobre estos terrenos, se produciría una impermeabilización del suelo y una consecuente posibilidad de anegamientos de las zonas aledañas.

La Ley 14.488 que creó la reserva natural Laguna de Rocha ordena la confección de un plan de manejo que garantice la protección de los bañados. A siete meses de la sanción aún no se ha logrado avanzar en ese sentido. Un hecho que encendió aún más la alarma del Colectivo Ecológico fue la decisión adoptada por la Legislatura provincial, que en mayo remendó la ley original para quitarle 64 hectáreas al delineamiento original de la reserva para entregarles esos terrenos a Boca y Racing, que al quedar esas tierras fuera de la reserva podrán realizar los emprendimientos que quieran sin necesidad de acogerse a los lineamientos propios de una zona protegida. Otro antecedente negativo es que el predio Santa Catalina que se encuentra en el partido vecino de Lomas de Zamora y que junto a Laguna de Rocha forman un corredor biológico -interrumpido por la zona urbana-, fue declarado reserva en julio de 2011 y aún espera por su plan de manejo.

En el fallo de 2008, la Corte dispuso que la Defensoría del Pueblo encabece el Cuerpo Colegiado que controla el programa dispuesto por el alto tribunal. En el caso de la Laguna de Rocha, ya antes de que sea declarada reserva, la Defensoría interpuso en mayo de 2012 una acción de amparo para detener las acciones que pudieran dañar la zona.

"Nosotros ya hace dos años que solicitamos al juzgado federal -designado por la Corte Suprema para ejecutar el fallo de saneamiento de 2008- que trabajara activamente para que esto se convirtiera en reserva. Luego la provincia de Buenos Aires la declaró reserva y estamos muy conformes en ese sentido. Nos parece sorprendente que en una zona con tanta presión urbana podamos encontrar un lugar con naturaleza casi virgen. Creemos que es imprescindible conservarla, y sería muy importante que la provincia, en acuerdo con el municipio, generen un plan de manejo con financiación porque es necesario dotarla de cierta infraestructura", sostuvo el defensor Adjunto I, Anselmo Sella. Por su parte, Hugo Graglia, ingeniero agrónomo y miembro del Colectivo Ecológico y del Club Observadores de Aves, indicó que para la cesión de los terrenos a los clubes "no fueron consultados", enfatizó que "no están de acuerdo con esa decisión" e indicó que "tenemos algunas ideas para el plan de manejo, pero todavía no fuimos consultados".

Al respeto, el subsecretario de Ambiente del municipio de Esteban Echeverría, Lautaro Lorenzo, consideró que la reglamentación "no está demorada" y remarcó que "la ley se promulgó hace dos semanas y ahora se está elaborando una propuesta de reglamento para que pase por los organismos que lo tienen que aprobar. Se habla de que esta zona de 400 hectáreas tiene que ser reserva desde hace por lo menos 30 años, pero recién en 2013 se termina zanjando la cuestión con la normativa que la hace reserva. Y estamos con los tiempos administrativos, avanzando en hacer un reglamento serio".

Presión

Con un aumento de población intercensal del 23,4%, Esteban Echeverría tiene más de 300 mil habitantes, por ende, como el resto del conurbano, en el partido existe una enorme presión sobre el suelo por el déficit habitacional. Esta situación no escapa a los distintos actores que colaboran para lograr el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo. Al respecto, en un alto en la recorrida por la reserva se produjo un interesante debate en donde hubo varios puntos de coincidencias en cuanto a la necesidad de abordar la problemática de tierra y vivienda y la preservación de los bañados mediante "un ordenamiento ambiental con una escala metropolitana".

Al respecto, Lorenzo explicó los desafíos que enfrenta el municipio y la necesidad de sumar esfuerzos: "Esto no es la reserva en el Parque Nacional Los Alerces que el casco urbano se encuentra a diez kilómetros, acá está pegado un asentamiento que es el barrio 9 de Enero y hay presiones sociales permanentemente por necesidades de suelo y vivienda. Con lo cual tenemos que estar sopesando entre el derecho a la vivienda por sobre la preservación de un ambiente natural y prístino, éstas son las cuestiones con las que nos toca lidiar y vamos a pedir que estén las distintas partes interesadas porque son muy complejas las decisiones que hay que tomar.

Por su parte, Antolín Magallanes aportó su visión sobre una problemática compleja: "Me preocupa que veamos el tratamiento de la cuenca como una cuestión parcial del pedacito que me toca del Matanza-Riachuelo. Creo que hay que empezar a hacer un esfuerzo para cambiar esa lógica y por eso en ACUMAR vamos a convocar a una mesa transversal para poder hacer un gran debate con todas las organizaciones sociales donde se pueda trabajar con cuestiones que tienen que ver con la identidad de la cuenca. Hay que tener noción de la cuenca para entender que las soluciones no tienen que ver sólo con cada municipio. Hay que construir una noción de cuenca y eso va a ayudar a destrabar escollos a nivel municipal, provincial y nacional. Esto se puede dar porque estamos avanzando en el saneamiento del Riachuelo".

Como una reflexión de cierre de la visita a la reserva, Sella sostuvo que "es importantísimo el trabajo que se está haciendo en la cuenca, con una serie de actores movilizados que hace cinco años no estaban en marcha y es una inercia positiva que hay que aprovecharla".

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