21 de septiembre 2011 - 00:01

Los partidos del interior de Buenos Aires recuperan el vigor

• SEGÚN EL ÚLTIMO CENSO REALIZADO EN 2010, LA POBLACIÓN EN ESOS DISTRITOS CRECIÓ EL 7,4%

Festejo en la localidad de Médanos, que en 1910 fue declarada cabecera del distrito de Villarino, cuyapoblación aumentó por encima de la media de la provincia.
Festejo en la localidad de Médanos, que en 1910 fue declarada cabecera del distrito de Villarino, cuya población aumentó por encima de la media de la provincia.
Los resultados del último censo continúan arrojando números que vale la pena repasar para analizar los cambios demográficos del interior bonaerense en aquellas zonas donde la densidad de población es baja y los centros urbanos no son tan grandes.

Los diez años que pasaron entre el último censo realizado el año pasado y el anterior de 2001 estuvieron marcados por una de las crisis más grandes que sufrió el país, pero también por una serie de crecimiento inédita para la historia nacional.

Esta década comenzó por la hecatombe que terminó con el Gobierno de Fernando de la Rúa y está culminando con 8 años de "modelo" K, a los que casi con seguridad le seguirán 4 más si en octubre se repite el resultado de las elecciones primarias del 14 de agosto.

En este lapso, se produjo un reverdecer del interior bonaerense, empujado por el resurgir del campo y las actividades asociadas.

Relato

En los últimos dos lustros, la economía argentina evidenció un cambio de paradigma en cuanto al relato social, con un Estado presente y ocupado en las demandas insatisfechas, ruegos que el liberalismo noventista se había ocupado de silenciar. En paralelo a este revivir del Estado, el mundo registró el ingreso al consumo de la gigantesca China, provocando una verdadera explosión del negocio de la soja, situación bien aprovechada por el Gobierno de Néstor Kirchner, primero, y el de Cristina, después, para promover el desarrollo del campo y sacarles el máximo rédito a las divisas provenientes de las ventas de commodities.

El virtuosismo del crecimiento se evidencia no sólo en los distintos sectores productivos, sino también en los segmentos sociales más diversos. El empuje de la economía ha repercutido favorablemente no solamente en el bolsillo de empresarios, productores y empleados, sino que se ha extendido al ánimo de ciudades enteras que han recuperado en parte la oportunidad de crecer.

Alzas

Si se consideran los 69 distritos del interior bonaerense en donde los habitantes no llegan a los 35 mil, la población alcanza 1.196.755 personas, según los datos del último censo. Esto representa una variación del 7,4% respecto de la población de 1.114.045 que se había registrado en 2001 en esos partidos, con un incremento del 5,7% respecto de los habitantes que había en 1991, cuando totalizaron 1.053.750. Es decir que la variación positiva registrada en el período 2001-2010 fue 1,7 punto porcentual mayor que la que se produjo en el lapso 1991-2001, lo que permite deducir que los últimos diez años favorecieron no sólo el crecimiento vegetativo, sino fundamentalmente la migración interna en busca de las nuevas oportunidades que se abrieron en el interior bonaerense. Entre los partidos que tienen entre 30 mil y 35 mil habitantes, el mayor crecimiento poblacional lo registró Villarino, ubicado en el sudoeste bonaerense. Su población aumentó un 17% y llega a 31.014 habitantes. El incremento es destacado porque se ubica por encima de la variación del 13% que se observó en el total de la provincia. Por su parte, Ramallo apenas superó la media de crecimiento con un 13,2% y sus habitantes ya son 33.042. También es para resaltar el aumento que se dio en Bolívar. El distrito ubicado en el centro de la provincia había registrado una caída del 1% de la población en el período 1991-2001, pero en estos últimos diez años sus habitantes crecieron el 5,4% y alcanzaron los 34.190.

Dispares

Un dato significativo surge al analizar los distritos cuya población se ubica entre 20 mil y 30 mil. Ubicado a 80 km de la Ciudad de Buenos Aires, hacia el noroeste, se ubica Exaltación de la Cruz, un pequeño distrito cuya población creció un 23,3% y alcanza los 29.805 habitantes. Esto consolida la expansión poblacional que se había dado en el período 1991-2001, cuando aumentó el 41,6%, pasando de 17.072 personas a 24.167.

Hacia el suroeste, a 107 kilómetros de la Capital, se encuentra el distrito de Monte, cuya cabecera es San Miguel del Monte. Allí, los habitantes ya son 21.034 luego de crecer el 20,3% respecto de los 17.488 pobladores que había en 2001.

Una de las sorpresas es Coronel Pringles, partido vecino de Bahía Blanca, en donde la población bajó el 3,6% a 22.933 habitantes, siendo uno de los pocos distritos con descenso poblacional. Pese a esta disminución aún mantiene los niveles relevados en el censo de 1991.

La reactivación del interior bonaerense también se advierte cuando se analizan los 30 partidos con entre 10 mil y 20 mil habitantes. En el censo de 2001, en 13 de estos distritos la población había bajado. Por caso, en Magdalena la población se había contraído un 26% en 2001, pero en los últimos diez años recuperó en parte esa caída con una suba del 16,3% para llegar a 19.301 habitantes. Los únicos dos en donde siguió la caída fueron Puán y Dorrego, con retracciones del 3,9% y el 4,2%, respectivamente.

Dejá tu comentario