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Puestos callejeros invaden Capital
Los comerciantes iniciaron ayer la guerra por el espacio público y legal, porque ya están viendo perjudicadas sus ventas. Se comunicaron con el nuevo encargado de los controles, Juan Carlos López (reemplazo de Silvana Giudici) exigiendo una desesperada solución, porque no quieren desaprovechar el buen augurio que se pronostica para las fiestas venideras.
Estimaciones privadas calculan que son más de 11 mil los vendedores ilegales que circulan en la Ciudad de Buenos Aires. Uno de ellos, indicó a este diario, que por día, vende un promedio de $ 60.
•Tránsito difícil
Uno de los puesteros vendía una radio FM de bolsillo con linterna a $ 5, en una mesa de madera ubicada a 20 metros de una casa de artículos electrónicos, por la avenida Corrientes al 2500. Esa misma radio, estaba en la vidriera del comercio legal a $ 7,90 -58% más cara-.
Los puestos callejeros venden artículos de Navidad, como pirotecnia o arbolitos, y otros con lencería, relojes, radios, cuchillos, indumentaria y accesorios, como anteojos para el sol.
Sobre la avenida Rivadavia al 5000, hay varios puestos ilegales de venta de accesorios y artículos navideños, colocados frente a comercios que venden los mismos productos, con facturas.
«En Florida se cuidan más. Pero, nos perjudicó que desde el 1 de diciembre, el gobierno porteño quitó el control policial adicional que circulaba por Florida y Lavalle», indicó Héctor López Moreno, presidente de la Asociación de Amigos de la Calle Florida. «Alcanzamos a tener 80 oficiales, luego 8 por turno -es decir, unos 30 por día-. Esta ayuda se eliminó y ahora hay quienes se están empezando a instalar. Hay vendedores en todas las calles transversales a Florida, y sobre Córdoba a 5-10 metros de la peatonal,» agregó.
Los ambulantes y callejeros se instalan también en Carlos Pellegrini, a la altura de Corrientes. «Este es un trastorno muy grande para los comercios, teniendo en cuenta que están perjudicando las ventas de Navidad,» explicó Eduardo Dosisto, presidente de la Asociación de Amigos de la Avenida Corrientes, Peatonal Lavalle y el Obelisco. Dosisto indicó que ayer se comunicó con el gobierno porteño para exigir una solución urgente a la situación.
«Uno llama a la Unidad Polivalente de inspecciones y nadie contesta,» se quejó López Moreno.


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