19 de febrero 2001 - 00:00

Rich agradece a Clinton, pero se distancia de él

Madrid - «Marc Rich se encuentra feliz y agradecido con Bill Clinton por haberle concedido el indulto», explicó André Wicki, abogado del magnate en Suiza. Wicki, reputado jurista suizo, está considerado una de las personas más allegadas a Rich, si es que alguien se puede sentir muy allegado a este financista de origen judío y nacionalidad española, trabajador infatigable y celoso hasta el extremo de su vida privada.
Clinton le concedió el indulto el pasado 20 de enero en sus últimas horas en la Casa Blanca y de forma polémica. Este se produjo tras haber recibido donativos de la ex esposa y madre de las hijas de Rich,
Denise, y saltándose los procedimientos habituales, según testimonios recogidos en el Congreso de Estados Unidos.

Pero eso es ya cosa de Clinton. «Para el señor Rich es desagradable lo que está sucediendo en Washington, pero no quiere entrar en el tema político», señala Wicki. «Los problemas ahora son asuntos políticos que no le incumben».

Acusación

Rich, de 66 años, ha pasado los últimos 17 buscado por el FBI, acusado junto a su socio Pincus Green de haber organizado la mayor evasión fiscal de la historia de los Estados Unidos (48 millones de dólares). Y ansiaba el perdón ahora que, por primera vez, no disfruta ya tanto de las cotizaciones del petróleo, las minas de cobre y el intercambio de cereales tras una vida dedicada al comercio de materias primas. Ahora que no quiere que vuelva a suceder lo que ocurrió cuando murió su padre y una de sus hijas y él no pudo acudir a los funerales para no ser detenido.

Al tiempo que ha obtenido el perdón, Rich está negociando la fusión de su buque insignia, Marc Rich Investments, con Crown Resources, una empresa de materias primas cuyo propietario es el oligarca ruso Mikhail Fridman. ¿Fusión o venta del negocio a los rusos? «El piensa que quizá es hora de reducir sus actividades empresariales», dice Wicki, aunque matiza que las conversaciones continúan y que aún no hay ninguna decisión.

Ya parecía que Rich se retiraba en 1994 cuando vendió su imperio Marc Rich&Co -un grupo que intermediaba operaciones de materias primas valoradas en unos 22.000 millones de dólares-a sus ex empleados. Estos lo rebautizaron como Glencore, que negocia al año por valor de 44.000 millones. Rich no tiró la toalla y en 1996 creó Marc Rich Investments, una sociedad que ya intermedia 8.800 millones de dólares tras disputar viejos clientes a Glencore. «Pero esta reaparición era otra etapa», afirma Wicki.