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El primero de los robos fue denunciado ayer por una clienta, quien fue a abrir su caja de seguridad y se percató del faltante de algunos bienes, aunque no pudo especificarlos, dado que hacía casi diez años que no concurría a la casa matriz del banco.
Cuando la mujer intentó abrir la caja, para lo cual se necesitan dos llaves -la de ella y la maestra que coloca un empleado del banco-, la clienta observó que el frente de la caja salió sin esfuerzo.
Inmediatamente, los peritos del Banco Nación comprobaron que la caja de seguridad había sido violentada, presumiblemente con una barreta chica.
La mujer, quien desde hacía casi diez años no accedía al tesoro del banco, no pudo determinar los elementos que le faltaban en la caja de seguridad.
Debido a que esta mujer no abrió la caja de seguridad en toda una década, ni las autoridades del banco, ni de la Policía Federal logran saber hasta ahora cuándo sucedió la violación de las cajas, ya que podría haber ocurrido en cualquier momentos de los últimos años.
Sin embargo, si el cliente de alguna de las otras tres cajas violentadas concurrió más recientemente al tesoro del banco, esta incertidumbre podría comenzar a menguar.
La presidenta del banco, Felisa Miceli, aseguró a última hora de la tarde que la entidad crediticia "se hará responsable" de los faltantes de las cajas de seguridad.
Miceli, en conferencia de prensa, le pidió al periodismo que llevara "tranquilidad" a las más de 11 mil familias que tienen su caja de seguridad en el banco, ya que -aseguró- se estudian todos los elementos recabados para determinar las responsabilidades en lo referente a la violación de las cajas.
A su vez, las autoridades de la entidad crediticia realizaron las pericias correspondientes y determinaron que otras tres cajas de seguridad también presentaban signos de haber sido violentadas.
Una de las cajas pertenece a un cliente que aún no informó el faltante, la restante estaba vacía y no era utilizada por nadie, mientras que la tercera correspondía a una mujer que "hace años" tampoco la usaba para depositar valores.
"Aún no se puede determinar qué cantidad de elementos faltan de esas cajas de seguridad, pero lo que sí se puede confirmar es que quienes cometieron los robos tenían acceso a las cajas de seguridad de alguna manera", explicó Eduardo Roust, vocero de prensa del Banco Nación.
Asimismo, comentó que el recinto en donde están ubicadas las cajas de seguridad -más de 11.000- en el segundo subsuelo, no presentaban signos de hacer sido violentado, con algún tipo de boquete.
Cada cliente que debe acceder a su caja de seguridad sortea dos controles, en los cuales chequean su número de documento, sus datos filiatorios y un empleado del banco acompaña a la persona para abrir ese lugar.
El recinto tiene también varias cámaras de vigilancia, pero todas hasta antes del ingreso a las cajas de seguridad, ya que por ley no se pueden colocar en el interior.
En la investigación de los hechos tomó parte la comisaría primera de la Policía Federal, y el juez federal Norberto Oyarbide.
Por su parte, el secretario general de la Asociación Bancaria, Juan José Zanola, señaló que hay "anarquía en materia de seguridad en todas las instituciones financieras".
"Cuando sucedió en el tema de Ramallo (en septiembre de 1999), todos se rasgaron las vestiduras para poner en funcionamiento los sistemas de seguridad, pero en algunas sucursales no existen las mínimas condiciones en ese sentido", explicó el dirigente gremial en declaraciones radiales.