21 de septiembre 2001 - 00:00

Ser aliado extra OTAN da ventajas y no obligaciones

Desde el 26 de enero de 1998 la Argentina es Gran Aliado Extra OTAN, una decisión unilateral del gobierno de los Estados Unidos, convalidada por el Congreso norteamericano. En esa fecha fue informado en el Federal Register -el Boletín Oficial de los EE.UU.-, con el título de «Mayor NATO Allied». Una pomposa cucarda, pues no obstante lo prestigioso del título, «no significa la suscripción formal de una alianza ofensiva-defensiva», rezó el Libro Blanco de la Defensa, publicado en 1999, cuando era ministro del área Jorge Domínguez, hacia fines de la gestión de Carlos Menem. Figura así en la parte III, Políticas de Defensa (capítulo 7), «los principales campos de acción», atribuyendo a la política argentina de apoyo a las misiones de paz de la ONU, la «consecuencia» de haber sido designada «Gran Aliado Extra-OTAN de los EE.UU.».

La importancia de esta designación se reflejó en la reacción de dos países de la región. Al día siguiente, 27 de enero, Chile pidió a los EE.UU. acelerar el trámite del «fast-trak» (autorización para una negociación rápida y en bloque de acuerdos inter-nacionales) para concretar la asociación en el ALCA (que el Congreso norteamericano no aprobó); y Brasil reclamó un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

• Novedad

Tres meses antes de esa designación, Bill Clinton se reunió con Menem en Washington, donde le impuso al mandatario argentino la próxima novedad. «Basándose en la impresionante contribución de la Argentina al mantenimiento de la paz internacional», recuerdan en la Embajada de los EE.UU. misiones que se concretaron en la ex Yugoslavia, Chipre, Mozambique, Camboya y América Central, además de ser el único país latinoamericano que participó en las operaciones Escudo del Desierto y Tormenta del Desierto, en tiempos del presidente George Bush. Y en las etapas de restauración demo-crática en Haití.

Ser designado Gran Aliado Extra-OTAN, condecoración recibida desde la creación de ese organismo a fines de la Segunda Guerra Mundial por sólo 7 países: Australia, Nueva Zelandia, Israel, Egipto, Corea del Sur, Japón y Jordania, significa lo siguiente:

Por la Sección 517 del Acta de Asistencia Exterior de 1961 de EE.UU., contempla para los países así calificados, entre otras cosas:

Disponer de reservas de material de guerra para los aliados en sus propios territorios, sin la autorización del Congreso norteamericano.

Financiar la obtención de armamento por el sistema de «leasing». Material clasificado (bajo nombre secreto) de rezago.

Participar en proyectos cooperativos de investigación y desarrollo.

Además, por el Título 10 de la Ley de Presupuesto de los EE.UU., se prevé que la industria intervenga en algunos contratos del gobierno norteamericano.

El otorgamiento del título de Gran Aliado Extra-OTAN es una decisión unilateral del gobierno de los EE.UU., que cuando esta iniciativa parte del presidente de los EE.UU., debe ser ratificada por el Congreso. Se tienen en cuenta consideraciones de carácter estratégico vinculadas a sus propios intereses.

Sin embargo,
«no es» un acuerdo sobre seguridad; una obligación de reacción militar ante ataques a alia-dos; ni una entrega automática de recursos.

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