- ámbito
- Portada Principal
Un negociador muy indiscreto
Jorge me resultó un tipo fenómeno, campechano, inteligente y comprensivo.
-¿Cómo ves la cosa? Hay un poco de intranquilidad.
Yo estaba feliz, el secretario general de la Presidencia de la Nación, hermano del Presidente y su hombre de confianza, me llamaba a conversar y buscar una salida a un conflicto que para mí era insignificante en relación con los problemas del país. Después de todo, yo no era más que titular de un organismo descentralizado muy pequeño y el propio gobierno con su ineptitud me estaba dando más importancia de la que realmente tenía, institucionalmente hablando. Recordemos que Chacho Alvarez en ejercicio de la Presidencia de la Nación polemizaba sobre el asunto. Tanto era así que, comentando la situación en esos días con Carlos Menem, éste me dijo:
«¡Qué va a pasar cuando este gobierno tenga un problema en serio!».
La charla en el Intercontinental duró más de lo previsto, hablamos con Jorge de la militancia universitaria de los '60 y '70, de Abelardo y el FIP, del PC (que manejaba al dedillo) de Silvio Frondizi y sobre el último trago, me disparó:
-¡Qué querés!... por la intranquilidad... ¿no?
¡Qué situación, señores! No lo podía creer. Desde el INADI que no existe, la Alianza se jaqueaba sola ante un peón a treinta días de haber asumido.
-Mirá, Jorge (ya lo tuteaba), aquí hay dos caminos, o me voy bien o me voy mal. Yo quiero irme bien, y eso significa que produzcamos un recambio avalado por el Congreso de la Nación que es sencillo de conseguir con un acuerdo político. Irme mal significa conflicto, intervención, movilización y repudios. No es mi intención seguir en el cargo contra el Presidente. Concluí.
-Perfecto. ¡Así quedamos! -dijo. Al día siguiente, desde Canal 13 (virtual oficina de prensa de Nicolás Becerra) el Frepaso lanzó una ofensiva provocadora con la batuta de Carlos Alvarez, desatando una escalada de agravios que hacían imposible un recambio institucional como yo mismo lo había propuesto. El desenlace lo recordamos todos, cinco meses de conflicto, repudios de los bloques legislativos del justicialismo, movilizaciones, encadenados, despidos, intervención, ilegitimidad. Finalmente el autor de la ley antidiscriminatoria, Fernando de la Rúa, la violaba al desplazarme por mi filiación política. El supuesto delito fue haber concurrido a una reunión del «gabinete de las luces» en el Partido Justicialista.
La andanada contra Pou me recuerda las palabras sabias de Carlos Menem: «¿Qué va a pasar cuando tengan un problema en serio?»
El caso del BCRA es un problema en serio y el tratamiento de la crisis es tan irresponsable como cuando intervinieron el INADI.
El ministro de Justicia, Jorge de la Rúa, ¿habrá invitado a Pou a tomar un whisky? para que no tengamos intranquilidad.


Dejá tu comentario