20 de diciembre 2022 - 00:00

Energía eólica e hidrógeno verde, los pilares del desarrollo energético sustentable en América Latina

Eduardo Ricotta, presi_opt.jpeg

Estamos convencidos de que la energía eólica puede transformar los sistemas energéticos de todo el mundo y a un precio competitivo. América Latina es uno de los principales exponentes del mercado eólico mundial. Durante los primeros 9 meses de 2022, según WoodMac, la región logró 2.576,7 MW instalados y a nivel mundial, 15.799,9 MW. El 16% de esa capacidad instalada mundial corresponde a los MW de Latinoamérica.

Según el informe Global Wind Report 2021 de GWEC, los proyectos de energía eólica tienen el mayor potencial para la producción de hidrógeno verde por su competitividad económica y gran escalabilidad. Si bien es cierto que cualquier fuente de energía renovable puede ser utilizada para la generación del mismo, la energía eólica es la más recomendable no solo por su base sustentable sino por su escalabilidad.

El hidrógeno verde y sus derivados están cobrando un impulso creciente en América Latina como protagonistas del combustible del futuro, y su desarrollo en Argentina no es la excepción. Actualmente, considerando los avances de tecnología de los últimos años, el análisis de oportunidades comerciales a partir de la generación de este nuevo combustible verde, se han convertido en una posibilidad de posicionar al país como un gran productor y exportador global de energía sustentable, que permitirá también desplegar y fortalecer las capacidades industriales, científicas y tecnológicas.

En el caso de Chile, el hidrógeno verte cuenta con el potencial de transformarse en un nuevo commoditiy energético y contribuir en la descarbonización de la matriz energética local; sin embargo, tenemos por delante varios desafíos en los que hay que trabajar, uniendo esfuerzos entre el sector público y privado.

Una situación similar ocurre en otros países latinoamericanos. Brasil tiene excelentes condiciones como lugar de producción de energías renovables. El país cuenta ya con estructuras para expandir el desarrollo de las energías renovables, gracias a los muchos años de experiencia del sector privado, así como modelos de licitación y contratación ya probados. El mercado off shore ya ha dado pasos positivos, pues el marco legislativo está ya en análisis en pos de tener definiciones por parte del poder ejecutivo como legislativo brasilero. Y no es casualidad que esos avances regulatorios estén sucediendo en el país más grande del continente americano, con sus más de 7.400 km de litoral que tiene diferentes rangos de profundidad marítima, es un escenario propicio para un “océano” de oportunidades de proyectos en mar.

Continuando con el hidrógeno se perfila como un aliado clave para lograr alcanzar las ambiciosas metas de descarbonización para 2050, principalmente aquel que proviene de la generación eléctrica a partir de fuentes renovables.

Será necesario un análisis detallado de las virtudes y oportunidades específicas en los contextos de cada país. Varios miembros de la región ya vienen trabajando en estrategias y modelos de negocio para el desarrollo como la generación de soluciones integradas de O&M en diferentes mercados. Y nos referimos a zonas específicas del continente latinoamericano: la Patagonia argentina, Magallanes en Chile, La Guajira en Colombia, Paraguay y Costa Rica.

Tenemos clara la responsabilidad que debemos asumir como industria en velar por el cumplimiento de los estándares ambientales, de seguridad y sociales propios de cada proyecto. Lo que requerimos ahora, además de analizar las virtudes y oportunidades específicas de cada país, es que se agilice la institucionalidad y pongamos en marcha proyectos que dinamicen, independicen y den autonomía energética a las economías locales.

Nuestra región tiene un gran potencial para apoyar la transición energética mundial, a través del desarrollo de un mercado de oferta de hidrógeno verde y el desarrollo de nuevos parques eólicos en la geografía basta y privilegiada de nuestro continente. Según el BID, América Latina y el Caribe tiene la producción de electricidad más limpia del mundo y cuenta con un gran capacidad solar y eólica.

Dejá tu comentario