La primera fecha de la Copa Superliga quedará en la historia, una vez más, por las desprolijidades y luchas políticas en la Asociación del Fútbol Argentino. River decidió no jugar para cuidar la salud de sus empleados debido al brote de coronavirus que se convirtió en pandemia mundial y la Superliga, presidida por Marcelo Tinelli, indicó a los futbolistas que tenían que jugar sino sus equipos serían sancionados.
En ese marco, el club de Núñez fue el único que no se presentó y se atendrá a las sanciones correspondientes, pero lo llamativo es que dos días después, todo cambió y el fútbol se paró. A pedido de los jugadores y en detrimento de lo que indicaba la AFA, la Superliga y el Ministerio de Salud, que aseguraban que jugar a puertas cerradas no implicaba ningún tipo de riesgo.
Los futbolistas hicieron valer su derecho de ciudadanos y pidieron cuarentena, aunque su trabajo no pueda hacerse desde el hogar. Por eso decidieron parar y Tinelli sorprendió con sus declaraciones a favor del cese de actividades. "Estoy absolutamente de acuerdo que se pare el fútbol, Si antes no lo hicimos, fue por normas del Ministerio de Salud, que entendía que a puertas cerradas, se podía jugar", escribió en su cuenta de Twitter.
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