15 de mayo 2026 - 20:30

Por qué el caldo de huesos es la mejor opción para el frio y cómo prepararlo de manera correcta

Esta receta ancestral se vuelve furor en las mesas familiares gracias a su aporte nutritivo y su textura reconfortante.

Esta preparación es excelente para atravesar el frío y fortalecer el sistema.

Esta preparación es excelente para atravesar el frío y fortalecer el sistema.

Magnific

Cuando bajan las temperaturas, las comidas calientes se convierten en los platos predilectos de las cocinas de cada hogar. Entre sopas, guisos e infusiones, existe una preparación tradicional que volvió a hacerse popular gracias a su aporte en la salud y al bajo costo de sus ingredientes.

Cada vez son más las personas que deciden incorporar esta receta en su alimentación semanal. Además de contar con un sabor intenso, muchos la eligen por su aporte de proteínas, minerales y compuestos presentes en los tejidos animales que permanecen después de una cocción extensa.

Preparar caldo sopa cocinar mujer
El caldo de huesos casero es uno de los platos más recomendados para el invierno.

El caldo de huesos casero es uno de los platos más recomendados para el invierno.

Qué es el caldo de huesos y cuáles son sus beneficios

El caldo de huesos es una preparación que surge de cocinar huesos de animales a fuego bajo durante muchas horas. Puede elaborarse con restos vacunos, pollo, cerdo o pescado y sus mejores beneficios vienen de las partes con más tejido conectivo, como caracú, patas, espinazo, articulaciones o aletas.

Para potenciar el sabor, la receta normalmente incluye verduras como cebolla, zanahoria, ajo y apio. También lleva especias y una pequeña cantidad de vinagre, ingrediente que ayuda a desprender minerales y gelatina natural durante la cocción. Una taza de este caldo aporta un aproximado de 60 calorías, según el tipo de hueso y la presencia de grasa. Además, suele contener 10 gramos de proteínas, gran parte de ese contenido proviene del colágeno y de aminoácidos como la glicina y la glutamina.

Esta bebida es recomendada principalmente por sus beneficios digestivos y articulares, algunos especialistas sostienen que sus aminoácidos pueden colaborar con el mantenimiento de la mucosa intestinal y favorecer digestiones más livianas. También aporta minerales como calcio, fósforo y magnesio, nutrientes que fortalecen las funciones de los huesos, músculos y el sistema nervioso.

Hay que aclarar que, a pesar de la fama que ganó en redes sociales, varios expertos aclaran que no existen pruebas contundentes que lo conviertan en un "superalimento". Muchas de las afirmaciones que lo relacionan con el rejuvenecimiento de la piel o la recuperación milagrosa todavía carecen de evidencia científica sólida en humanos.

Caldo de huesos
Este caldo no solo calienta en invierno, también es bueno para la salud.

Este caldo no solo calienta en invierno, también es bueno para la salud.

Paso a paso: cómo prepararlo correctamente

Para preparar el caldo de huesos en casa, la clave pasa por la paciencia y el tiempo de cocción. Para empezar, para una olla grande se pueden usar entre 2 kilos de huesos vacunos o de pollo, los cortes más elegidos suelen ser osobuco, caracú, espinazo o carcasa de pollo.

  1. Poner los huesos en una olla profunda y cubrirlos con mucha agua.
  2. Agregar una cucharada de vinagre de manzana o vinagre común, ya que ayudan a liberar minerales y gelatina natural.
  3. Incorporar verduras cortadas en trozos grandes. Para sumarle sabor, alcanza con una cebolla, dos zanahorias, ramas de apio y algunos dientes de ajo, y si no es suficiente, las pimienta en grano, el laurel o el perejil le dan un buen toque final.
  4. La cocción debe mantenerse a fuego bajo durante mucho tiempo. Para pollo, el tiempo recomendado es de 16 horas, pero para la carne vacuna, muchas recetas sugieren una 20 horas para obtener una textura más concentrada.
  5. Mientras se cocina, hay que retirar la espuma que aparece en la superficie, porque esa limpieza mejora el resultado final y evita que el sabor sea demasiado intenso.
  6. Una vez listo, el caldo se cuela y se deja enfriar. Al guardarlo en la heladera, suele formarse una capa gelatinosa que indica la presencia de colágeno liberado durante la cocción. El caldo puede mantenerse guardado en la heladera hasta cinco días en frascos de vidrio.
    Mujer tomando sopa tomar
    Si se lo prepara de manera correcta, pueden aprovecharse sus beneficios.

    Si se lo prepara de manera correcta, pueden aprovecharse sus beneficios.

Recomendaciones para incorporarlo a tu dieta

Muchas personas toman una taza diaria de 225 mililitros para sumar proteínas y líquidos durante el invierno. No hay un horario fijo para consumirlo, hay quienes prefieren tomarlo bien caliente a la mañana, mientras que otros lo consumen por la noche como parte de una cena liviana.

También puede ser incorporado en tus recetas favoritas, ya que el caldo funciona muy bien como base para sopas, guisos, salsas o arroces. Para aprovecharlo, se puede reemplazar el agua por esta preparación, lo que llega a aportar más sabor y mejorar la textura de distintos platos.

También puede mezclarse con legumbres, quinoa o verduras cocidas sin alterar el gusto final. En personas sensibles al sodio o con enfermedades renales, siempre hay que moderar la sal y consultar con un profesional antes de consumirlo de manera frecuente en el invierno.

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