En lo que hace a asignaturas pendientes en este materia para el año próximo, Lazzari consideró que "en el área de comercio exterior, así como en el resto de la economía, el gobierno debe sacar todas las trabas que asfixian a los empresarios privados. Entre ellas, las más importantes son los impuestos; pero también la gestión de exportaciones sigue teniendo costos ocultos en trámites y requisitorias burocráticas que afectan negativamente el desarrollo del sector. Así, el gobierno debe reorientar el gasto hacia las funciones esenciales, olvidarse de que puede ser empresario, y empezar a considerar a los creadores de riqueza como aliados naturales de la Argentina. La baja drástica de impuestos, un manejo más austero del gasto público, una mayor desregulación de los mercados laborales y de obras sociales, junto con el necesario restablecimiento del crédito genuino, son condiciones esenciales para consolidar y dar un sustento real a la tasa de crecimiento".
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Expectativas 2005
Para finalizar, Lazzari consideró al año 2005 como "un punto de inflexión para la economía argentina, pues los motores del crecimiento y el buen clima tienden a apagarse". En este sentido, señaló: "Por un lado, el impacto de la sustitución de importaciones y el desahorro que motivó la demanda de inmuebles tiende a llegar a un techo. La aparición de nuevas producciones internacionales de cereales y soja, también permite pensar que el boom de precios ya pasó. Además, ya se está descontando que la tasa de interés internacional empezará a subir en el próximo año.
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