Otro tema de salud que apremia, la regulación del cannabis

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Mientras el Estado Nacional y los gobiernos provinciales y municipales ponen el foco en el covid, el cannabis se instala definitivamente en la agenda política. Anuncio clave del Gobierno en las últimas horas acelera el proceso.

En plena pandemia, el cannabis se instaló definitivamente en la agenda política. En las últimas horas, el Ministerio de Salud presentó un boceto de la nueva reglamentación de la ley. Se conoció que el Estado buscará producir marihuana terapéutica, autorizará la venta de aceite de cannabis en farmacias autorizadas y garantizará el acceso gratuito a pacientes que no tengan obra social o prepaga.

La medida es celebrada por pacientes, organizaciones y gobiernos municipales y provinciales que bregaban por un avance regulatorio concreto luego de la cuestionada Ley de cannabis medicinal sancionada en 2017.

La novedad la comunicó el Ministro de Salud de la Nación Ginés González García -mediante una videollamada- a organizaciones cannábicas, médicos, docentes y científicos. La secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti estuvo a cargo de los detalles técnicos.

El documento también propone la creación de un registro de cultivadores, y que el Estado sea quien controle la calidad del producto que se comercialice.

“Si bien se hablaba de que habría novedades en breve respecto al tema, el anuncio nos sorprendió. No estábamos al tanto. Sin embargo, celebramos la noticia. Es algo que estamos esperando hace muchísimos años y que abre puertas no sólo en cuestiones de salud, sino de generación de empleo, en todo el territorio nacional”, asegura un funcionario de una provincia que tiene todo preparado para lanzar la primera partida de aceite medicinal de cannabis de producción propia.

“En tiempos en donde se habla tanto de la grieta, este sería un tema de absoluto consenso. Incluso Sabina Frederic y Sergio Berni (a cargo de los ministerios de seguridad de Nación y Provincia de Buenos Aires respectivamente) estarían de acuerdo en trabajar en conjunto”, agrega la fuente.

Provincias a la carga

En simultáneo, varios gobiernos municipales y provinciales pusieron hace un tiempo el pie en el acelerador. Jujuy, a través de la empresa Cannava y en conjunto con la compañía norteamericana Green Leaf Farms, incrementó en los últimos meses el cultivo de semillas de marihuana en un predio de 35 hectáreas en la localidad de Perico y se encamina a elaborar el aceite en un laboratorio propio. Los embajadores de Alemania y Canadá estuvieron con el gobernador jujeño Gerardo Morales para analizar la posibilidad de trabajar en intercambios de índole científicos y tecnológicos para el desarrollo del cultivo.

Paralelamente se estableció un acuerdos entre Jujuy, Corrientes, Mendoza y San Juan con el fin de promover en conjunto procesos de investigación y producción de aceite de cannabis para uso terapéutico “dentro del marco de los programas que implementan cada una de las provincias participantes”. Otros destinos como Neuquén, Chaco, Chubut y Tierra del Fuego seguirán el mismo camino.

La idea de La Rioja es más ambiciosa. La provincia liderada por Ricardo Quintela busca convertirse en un polo de desarrollo y exportación de cannabis. El gobernador riojano confesó que busca que la iniciativa “permita el ingreso de divisas” a la provincia. El tema fue debatido en una videoconferencia con miembros del Ejecutivo nacional y provincial, integrantes del Conicet y de la Universidad Nacional de La Plata.

“El proyecto se realizará no solo por el aspecto agropecuario y medicinal, sino también como una posibilidad cierta de un desarrollo importante para La Rioja y al mismo tiempo contribuir con la Nación con un polo de desarrollo y exportación que permita el ingreso de divisas”, afirmó Quintela.

Municipios, los pioneros

A nivel municipal, varios distritos trabajan en iniciativas locales. La Madrid fue pionero en la Argentina. Convocado por su colega Marcelo Morante (médico y vecino), Martín Randazzo, el intendente de esa localidad de 10 mil habitantes ubicada a 460 kilómetros al sudoeste de la Provincia de Buenos Aires, se acercó a una charla sobre cannabis medicinal realizada en la Universidad de La Plata.

“Tenía prejuicios, como todos, pero los perdí. Cuando arrancamos con esto no éramos Gobierno. Era un momento en el que no había consenso en la política ni en la sociedad, pero nos interesó el tema y entendimos que es algo muy importante para la salud. De a poco, todos se fueron deconstruyendo, la sociedad cambió de parecer y dejó de lado los prejuicios”, asegura el intendente, médico de profesión.

Así, por unanimidad, el HCD de La Madrid aprobó la producción de cannabis con fines medicinales. “Hay que entender que después del trauma vial, la principal causa de muerte después de los 40 son las enfermedades crónicas, oncológicas y cardiacas. Y en las crónicas está el factor del dolor, algo que, como médico, siempre intentamos tratar sin cumplir el objetivo. Con el cannabis medicinal se puede aportar otra solución a los analgésicos tradicionales para enfermedades como la epilepsia refractaria. En La Madrid hay casos muy fuertes de gente a la que le cambió el humor, el apetito y demás beneficios. Pero, sobre todo, que dejaron de sufrir el dolor”, asegura Randazzo, quien celebra “el reciente anuncio que hizo el Ministerio de Salud, que viene trabajando muy bien el tema. Es lo que necesitábamos escuchar todos aquellos que tenemos proyectos parados a la espera de una regulación macro para poder ponerlos en marcha. Ahora sólo resta ponernos a trabajar. La decisión política está tomada, contamos con la infraestructura para poder producir. Tenemos convenios con el INTA y con el Connicet”.

Randazzo explica que “lo que se está haciendo hasta el momento en distintos municipios y también a nivel provincias son pequeñas acciones que no tienen el vuelo que deberían tener por la magnitud del tema. El marco de una Ley es el que marca el camino y hacia eso estamos yendo. Necesitamos poder hablar de un producto seguro, estandarizado y de calidad. Era hora que dejemos de estar en un gris”.

En Castelli, se constituyó una Asociación Civil con fuerte vínculo con el Municipio. “En 40 días comenzamos a sembrar una superficie importante de cannabis para hacer aceite”, aclara Francisco Echarren, intendente de esa ciudad. “Estamos viendo la posibilidad de desarrollar un emprendimiento con articulación público privada junto a un laboratorio canadiense que está interesado en sumarse”, acota.

Echarren también festeja la nueva buena noticia que dio a conocer la cartera de salud: “la legislación argentina tiene que avanzar urgentemente en el tema del cannabis aplicado a la medicina. Está absolutamente probado las ventajas que tiene en relación a los medicamentos tradicionales. No sólo permite una mejora en la calidad de vida sino que evita que la gente consuma psicofármacos de una manera abusiva y sin ningún control. Es clave para la salud pública que el Estado regule y explore todas las investigaciones pertinentes en relación al cannabis”, sostiene.

“Vemos como algunos de nuestros vecinos tienen que recurrir a un mercado negro que está en franco crecimiento, que no tiene ningún control ni regulación, para comprar aceites de procedencia dudosa y mala calidad”, dispara el intendente de Castelli.

Otro que se suma a la cruzada es la localidad cordobesa de Villa Ciudad Parque. Permitirá a privados el cultivo de cannabis “con fines medicinales, terapéuticos, y de investigación científica” y otorgará permisos a laboratorios, que previamente deberán tener habilitación de la Anmat. La decisión la convierte en un caso pionero, ya que en las pocas experiencias previas en el país, los Estados locales se guardaron para sí la posibilidad de cultivar.

“Nosotros legislamos esto con una ordenanza, que tiene como objetivo generar un hecho político que ayude a abrir el debate. Porque esto es una necesidad de salud para muchas familias que dependen del cannabis”, afirma Pablo Riveros, intendente del municipio ubicado en el departamento de Calamuchita.

El jefe comunal relata que entre los 3.500 habitantes de Villa Ciudad del Parque viven “15 familias que utilizan a diario cannabis medicinal y es fundamental para su vida”. Riveros trae el ejemplo de un chico con epilepsia que “pasó de 14 o 15 convulsiones por día antes de usar aceite de cannabis a tener 5 o 6, después. Es necesario que esa familia no tenga que meterse en la ilegalidad para conseguirlo”, grafica. Aclara que el municipio está tratando de “diversificar la actividad económica” y esta medida “puede generar trabajo y crecimiento”. La comuna entregará una habilitación municipal, pero para sembrar cannabis en Argentina se necesita permiso de la Anmat. “Ya hemos iniciado las gestiones tanto con Anmat, como con el Ministerio de Seguridad, el Conicet y el INTA para poder llevar esto adelante”, asevera Riveros.

También existe un antecedente similar en el municipio bonaerense de Hurlingham, que en 2019 aprobó una ordenanza para poder cultivar cannabis con fines de investigación y terapéuticos, aunque en este caso la municipalidad se reservó para sí misma la posibilidad de hacerlo.

La medida también crea el “Consejo Consultivo del Cannabis Medicinal” integrado por usuarios y familiares de usuarios de Cannabis Medicinal, profesionales referentes, miembros del poder legislativo y ejecutivo, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Universidades y miembros de ONG vinculadas a la temática.

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