31 de agosto 2006 - 00:00

El Estado: ¿contrapeso o socio estratégico?

Enrique Mantilla, titular de la Cámara de Exportadores de la República Argentina, hacien-do uso de la palabra en el Día de la Exportación.
Enrique Mantilla, titular de la Cámara de Exportadores de la República Argentina, hacien- do uso de la palabra en el Día de la Exportación.
Escribe Lic. Marcela V. Jaimes

En el marco del Día de la Exportación, la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) se mostró optimista frente al panorama de los bienes exportables argentinos y reconoció ciertos roces con el gobierno en segmentos específicos. Por su parte, el vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli, y la ministra de Economía y Producción, Felisa Miceli, hicieron causa común en la defensa del actual modelo productivo.
En sí, se respira un clima afable. Enrique Mantilla aporta su definición; la CERA es una institución que produce contenidos y los disemina, tal vez por eso eligió un diseño de logo que dice: "Usá tu mate: exportá".
En las sucesivas presentaciones, varias veces se apelará a ponderar al conocimiento como una herramienta fundamental, incluso con definiciones políticas, como la de la ministra Miceli, al asegurar que "el conocimiento y la capacitación ya no serán variables de ajuste en la Argentina".

PALABRAS DE MANTILLA

Al inaugurar el acto, el titular de la CERA afirmó: "Esta administración puede exhibir logros. Las exportaciones han crecido en los últimos 12 meses alrededor de 13% y en el producto 8%; sin embargo, es cierto que tenemos discrepancias con el gobierno en algunos segmentos exportadores"; no obstante, aseguró que "para lograr una situación exitosa, se necesita una acción comunicativa de calidad".
Este último será el latiguillo más frecuente que utilizará Mantilla para aludir al alto grado de comunicación que tiene el sector privado con el público, con la mirada puesta en el futuro, el que debe ser enfrentado con inversión y productividad. En ese sentido, hizo escuchar la demanda respecto del proyecto de promoción de la inversión para las pymes, que se halla demorado. Mantilla también se refirió a otro anhelo del sector exportador argentino: el de llegar a la situación que hoy ostenta Brasil, "donde los exportadores no están obligados a liquidar 30% de sus divisas, hecho que permite la importación y la exportación de bienes más sofisticados, reduciendo, al mismo tiempo, el costo de las inversiones, y mejorando la competitividad de las empresas en el país vecino".
Asimismo, la CERA demandó que se acelerara la reglamentación de la firma digital, toda vez que el avance tecnológico produce una revolución global que ya está implicando la desaparición del papel en el comercio exterior.
En su exposición, Mantilla destacó también el papel que juega el transporte como un factor estratégico relevante, asegurando que "se vuelven críticas las inversiones en logística competitiva. Las vías navegables deben ser adecuadamente dragadas y mantenidas, y el sistema de ferrocarriles de carga debe optimizarse".

RELACIONES ECONOMICAS INTERNACIONALES

Por otro lado, los cambios acontecidos en materia de relaciones económicas internacionales no escaparon a la mirada atenta de la institución. Así, los resultados de la Ronda de Doha fueron interpretados como un peligro cierto, que traerá aparejados una "onda de proteccionismo y acuerdos extorsivos"; y a esto hay que sumarle la crisis de Medio Oriente, la revalorización de las matrices energéticas y las nuevas intersecciones de los mercados, producto de la reestructuración de los espacios comerciales mundiales. "El 40% de la población que está trabajando -sentenció Mantilla- lo hace en China e India." "Un ejemplo de pujanza es el de China, que tuvo con EE.UU. un superávit comercial mayor que los superávits combinados de todos los países de las Américas, desde Alaska a Tierra del Fuego. En 2005, el superávit de China fue cinco veces el total de las exportaciones argentinas", afirmó.
Al referirse al Mercosur, reclamó "algún tipo de brújula, porque hemos entrado en un mercado regional con tres sistemas: el de la Argentina-Brasil, el de Paraguay-Uruguay, y el de Venezuela", advirtiendo que "éstos podrían originar la introducción de tensiones y fragmentaciones", al tiempo que sancionó las superposiciones normativas, la creación del Parlamento del Mercosur, y la falta de consolidación y coherencia.
Pero estas alusiones no fueron pasadas por alto. El secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Alfredo Chiaradía, defendió la política oficial en el bloque regional, y pidió un mayor esfuerzo de parte del propio empresariado. "Arancel cero, hay que exportar ahí, siempre hay reclamos de ayuda y apoyo: lo estamos haciendo; pero, por favor, hagan el esfuerzo por exportar", concluyó el funcionario, asegurando también que la ideología no forma parte de las negociaciones comerciales.
Mantilla recordó que desde la constitución de la CERA se propuso que, para desarrollar el aparato productivo del país, había que aprovechar los mercados mundiales, y para ello se confeccionaron estrategias claves, con un especial miramiento al fortalecimiento de las pymes. Es por eso que, ahora, "la CERA está presentando una campaña de apoyo al desarrollo exportador con valor agregado, utilizando la imagen de la bebida nacional: el mate, que en la jerga significa cabeza, cerebro. Así, mientras algunos hablan de manufactura, de hacer con las manos, nosotros ponemos el acento en la mente-factura, aplicada a los modelos de negocios, a los procesos productivos, a la gestión y a los productos. El mate también refleja el mundo, y lo global hace referencia al compartir, mientras que señala la importancia de la asociatividad. La bombilla, por su parte, representa la antena de inteligencia comercial que se requiere para saber qué pasa en los mercados e identificar las oportunidades; y el color rojo representa la pasión, la pasión por hacer", explicó.
LA POSTURA DE MICELI
Por su lado, la ministro Miceli -entre otras cosas- valoró la diversificación geográfica de nuestros envíos externos y la combinación -por primera vez en muchos años- de una alta tasa de crecimiento con un superávit creciente en la balanza comercial. Miceli también hizo hincapié en la estimulación de la producción basada en el conocimiento, y en la modernización tecnológica.
Desde ese estrado, la funcionaria tampoco se privó de darle una respuesta política a la oposición, más concretamente a Roberto Lavagna: "La Argentina tiene una clara vocación de integrarse al proceso de globalización de la economía mundial. No somos aislacionistas, por eso continuaremos negociando activamente en distintos foros, sin renunciar a nuestro objetivo de desarrollo industrial".
Además, conteste al resultado de la Ronda de Doha, Miceli aseguró que todo hace prever un reimpulso a las negociaciones bilaterales en los principales bloques. "De todos modos, seguiremos cooperando por la liberalización del comercio agrícola, incluida la eliminación de los subsidios a la exportación y una revisión drástica de las medidas de ayuda interna para que haya más comercio", indicó.
La ministro Miceli volvió a subrayar -como en recientes actos- la necesidad de generar inversiones, "claves para el desarrollo de la Argentina". "Desde nuestro gobierno -señaló-, seguiremos destinando nuestros esfuerzos para mejorar la competitividad de las cadenas de valor, de modo de estimular una continua evolución de nuestra exportaciones, generando una plataforma que nos permita una inserción profunda y equilibrada en el proceso de globalización de la economía mundial".
Más tarde, la ministro aprovechó la reunión para responderle a un sector que desconoce la existencia de un plan económico, y que reduce los resultados alcanzados a la buenaventura del contexto internacional. En ese sentido, sentenció: "La sustentabilidad, que todos los días sostenemos, resulta de decisiones de política económica; no creamos que ocurre por casualidad, tenemos superávit fiscal, superávit externo, tipo de cambio competitivo y autonomía financiera, que son la plataforma para que se desarrollen los negocios y las inversiones del sector privado".
LA EXPOSICION DE SCIOLI
En sintonía con los argumentos esgrimidos por la ministro, el vicepresidente Scioli comenzó su propio discurso, remarcando que "la situación económica que vive la Argentina no es un hecho casual ni un golpe de suerte, sino el fruto de una actitud positiva y constructiva, de un Estado presente, inteligente y creativo, y con responsabilidad social".
"Tenemos que fomentar la asociatividad, y salir a buscar mercados para nuestros productos no tradicionales" -reclamó el presidente del Senado- al comentar una reciente misión de industrias informáticas a México, efectivizada gracias al activo trabajo de "un Estado que ya no es un contrapeso para ustedes, sino que es un socio estratégico". "Este es un Estado eficiente, moderno, que ha recuperado su capacidad de respuesta para corregir las distorsiones como las que hubo en el nacimiento del Mercosur", explicó, para completar que "la Argentina cambió déficit por superávit, cambió una apertura ingenua, que nos perjudicaba, por una integración inteligente al mundo, cambió el perfil del presupuesto para llegar a la meta de 6% en educación". "Este es un Estado que tiene una agenda de obras de infraestructura necesarias, que pretende mejorar la matriz energética para acompañar el crecimiento", relató entusiasmado, celebrando los problemas actuales "que difieren de los del pasado, y que auguran el éxito". Además, el ex secretario de Turismo, Daniel Scioli, aprovechó la oportunidad para comentar su experiencia personal en esa área, que hoy en día se encuentra en franca expansión. "No me importó que no hubiera presupuesto, convoqué al sector privado para salir al mundo a promocionar a la Argentina como destino turístico, y los resultados están a la vista", dijo, recordando su mérito personal en los números que hoy expone el sector turístico a nivel nacional.
A su turno, apuntó, como Miceli, a la distorsión exprofesa de cierto sector acerca de la realidad regional, diciendo: "Acabo de regresar de Perú, de Colombia; y veo la convicción de integración que hay a través de infraestructura, de energía, para sostener este ritmo de crecimiento. Veo los nuevos ciclos económicos que se están dando y la voluntad de hacer de América una tierra de oportunidades".
LA RESPUESTA DE CHIARADÍA
A su turno, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Alfredo Chiaradía, aseguró que era un reclamo de los exportadores el solicitar que se les brindara información sobre la estrategia del Gobierno en esta materia, mientras que otros empresarios la reclamaban por ausente.
Chiaradía prosiguió: "Estos cuestionamientos genéricos tienen aterrizajes específicos en cuatro o cinco ámbitos, la mayoría de ellos vinculados con el funcionamiento del Mercosur... o diseccionados a la politización del Mercosur, relacionados con el ingreso de Venezuela al bloque". Entonces, Chiaradía trató de responder a la pregunta que quedaba flotando en el aire: qué se lograba con el ingreso de Venezuela al Mercosur?. Chiaradía aseguró: "Una aceleración a la zona de libre comercio", y propuso un ejercicio mental. Así, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales dijo: "320 millones, de los 480 o 500 millones, hoy pagan aranceles del orden de 20%, son 60 millones de aranceles. Dentro de algunos años, esos 60 millones, que van a ser muchos más por el ritmo de expansión del comercio, van a ser competitividad para los exportadores argentinos". Además, aclaró que "hace más de un par de años, las exportaciones con Venezuela rondaban los 150 millones de dólares, y hoy llegan a 500 millones, presentando un rasgo de sofisticación con exportaciones de equipamientos navales, maquinarias agrícolas, equipamientos médicos y ascensores".
En contestación a lo que se entiende como una gestión exitosa, Chiaradía continuó aportando números: "En un saldo comercial que en los últimos tres años es de 40 mil millones de dólares, estabilizado, como dijo la ministra, en alrededor de 11 mil millones de dólares, 25% de las exportaciones no es poca cosa", remarcó; para tiempo después continuar explicando que las exportaciones estaban creciendo a un ritmo del 16%, mayor que el promedio mundial, y que el 60% del aumento de las exportaciones del MOIS, con contenido tecnológico mediano y alto, era un hecho novedoso, entre otros tantos.
Por otro lado, un logro ponderado por Mantilla, y remarcado por Chiaradía, fue la firma de un acuerdo de profundización entre la Argentina y México. En relación con Cuba, el funcionario expresó que "teníamos 1.350 productos con preferencia de entrada al mercado cubano, que ahora serán 2.700".
Luego, en referencia a la crítica de Enrique Mantilla a los cuatro territorios aduaneros, Chiaradía respondió: "Yo diría que en el año 2008 va a haber un solo territorio aduanero. Estamos produciendo un código aduanero del Mercosur, estamos trabajando para hacer una redistribución de la renta aduanera, que es un tema muy sensitivo, particularmente para aquellos países sin litoral marítimo. Hay ordenamiento de regímenes especiales de importación, había una cierta flexibilidad excesiva en materia de regímenes especiales de importación, los estamos ordenando. Trabajamos, en lo que hace a las asimetrías con el fondo de convergencia estructural, 100 millones de dólares aportados básicamente por Brasil y la Argentina, y para ser usados básicamente por Paraguay y Uruguay. Hemos completado la sexta ronda de negociación de comercio de servicios en el interior del Mercosur, y hemos terminado un protocolo de compras gubernamentales en el interior del Mercosur". "Qué falta?. Siempre falta algo; los que quieren criticar siempre van a encontrar algo" -sentenció-. "Tenemos un montón de trabajo por delante. Pero esto no quiere decir que el Mercosur fracasó; el Mercosur sigue siendo útil, es muy importante, es nuestra principal herramienta de inserción en el comercio mundial, en la economía mundial", concluyó.

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