De izquierda a derecha: Guillermo Murchison, presidente de la empresa, Luís Dotras, vicepresidente. Ambos se mostraron
orgullosos por el logro.
EscribeRichard Leslie Ramsay
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Durante los ’0, esta política se empezó a revertir lentamente. Privatización de terminales, entes administrativos autárquicos y nuevos proyectos dibujaron un esquema con caudal progresista y federal. Sin embargo, la gran cuenta pendiente era la carga contenedorizada, que indefectiblemente debía terminar en Exolgan o en alguna terminal metropolitana.
Ahora las cosas se van revirtiendo también en este segmento. El pasado 29 de noviembre la firma nacional Murchison inauguró Terminal Zárate, un importante centro logístico para la transferencia de cargas contenedorizadas, lo cual propone una nueva alternativa para el comercio exterior argentino rompiendo así con el trazado centralista.
En este sentido, durante el acto inaugural, del que participaron entre otros el intendente de Zárate, Oscar Morano; el ministro de la Producción de la provincia de Buenos Aires, Federico Scarabino; y el secretario de Transporte, Ignacio Ludueña, el presidente de la firma inversora, Guillermo Murchison, aseguró que la puesta en función del la nueva terminal es «la culminación de un sueño. Durante muchos años analizamos este tema. Ubicamos este puerto en este lugar que consideramos estratégico porque estamos acercándonos a la carga. Estamos en el centro agroindustrial del país. Este puerto ya tiene mucho más espacio que el de Buenos Aires. El espacio significa eficiencia y la ésta significa menos costos. Es un puerto diseñado para la competitividad».
Por otra parte, criticó a los colegas que no invierten en el país por temor a la fragilidad de la economía. «Creemos que uno de los problemas de los empresarios en la Argentina es que siempre están esperando el momento oportuno. Nosotros tenemos que crear ese momento», arengó. De este modo, el emprendimiento recibió el aplauso y la felicitación de todos los presentes. Morano expuso la voluntad del municipio de «acompañar todos los caminos para la generación de la riqueza que nos permita una distribución equitativa. Queremos el camino del trabajo». En tanto, Scarabino destacó que la Argentina necesita «seguir pensando en el crecimiento, las oportunidades de negocios y el trabajo». El emprendimiento
Si bien el solo hecho de la inauguración de una terminal de contenedores fuera de la Ciudad de Buenos Aires trasciende una cultura multimodal anacrónica y obsoleta, este emprendimiento no es simplemente una anécdota ni mucho menos un derroche de voluntades. Se trata de una realidad concreta con importante capacidad operativa, con clientes de peso que prefieren operar en la zona y con una estructura moderna con accesos adecuados a las circunstancias. Se trata de una verdadera opción en servicios portuarios.
Por otra parte, es la complementación ideal de otro proyecto anterior de Murchison que hoy funciona con gran éxito en el recinto lindero: Auto Terminal Zárate.
Además, este nuevo puerto ya prevé una ampliación futura. Según fuentes cercanas a los inversores, la intención es llegar a manipular hasta 500 mil teus. Hasta el momento se han invertido más de 45 millones de dólares, pero el proyecto completo contempla un desembolso de 100 millones.
Si bien los críticos (que siempre existen) murmuran por los rincones que Murchison arriesgó demasiado con este nuevo emprendimiento, los accionistas de la empresa hacen caso omiso al rumor y planifican a largo plazo. «Ello nos llevó a la convicción de que, además de nuestras actividades en los puertos patagónicos y en otras terminales del Paraná de las Palmas, debíamos desarrollar una alternativa totalmente nueva para la región metropolitana», asumieron los directivos, desafiando a sus detractores.
Lo cierto es que su confianza no es desmedida: Murchison es un empresa que opera en la Argentina desde hace más de un siglo y que ha desarrollado también negocios exitosos en Uruguay, Brasil y Paraguay. Ficha técnica
Ubicada en el partido de Zárate, a 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Terminal Zárate cuenta con un predio de 1.000 metros de frente sobre el río y lados de 1.000 y 1.200 metros. La superficie de 115 hectáreas es de forma prácticamente rectangular. En la primera fase, se cuenta con un atracadero de tres dolfines con plataforma de rampa para buques portavehículos con rampa lateral de popa, de hasta 250 metros de largo, y un muelle de 245 metros de largo con rieles para grúas pórtico. La terminal se encuentra a nueve kilómetros de la Ruta Panamericana que conecta con el Parque Industrial Zárate, a escasos kilómetros del puente Zárate Brazo Largo.
Finalmente, está también muy cerca del ferrocarril NCA. Al respecto, Murchison anunció que el NCA está ofreciendo entre 120 y 140 dólares menos por contenedor ubicado en este puerto, lo cual es muy importante para los exportadores.
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