Si la República Argentina pretende triplicar sus exportaciones, además de los volúmenes que deberá conseguir -para lo cual es fundamental la asociatividad interempresaria así como la interestatal- se impone un gran proyecto de inversiones, públicas y privadas, en obras de infraestructura de transporte (en especial, puertos, vías férreas e hidrovías), comunicaciones y energía, y un prolongado trabajo de diseño en común con los países compradores de los canales de comercialización y distribución en tales Estados.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Si los pronósticos que señalan para el siglo XXI el avance como potencias globales de los países conocidos como BRIC (Brasil, Rusia, India y China) son acertados, es indudable que la República Argentina debe continuar con su estrategia de relacionamiento profundizado con tales países, a los que correspondería agregar a Japón. Esto sin perjuicio de la continuidad de los vínculos con los EE.UU. y con la Unión Europea, negociando a través del bloque Mercosur.
Brasil
Brasil es el socio estratégico de la Argentina en el Mercosur y en la Comunidad Sudamericana de Naciones. El intercambio comercial con éste deberá complementarse en base a la profundización del Mercosur, coordinando las políticas macroeconómicas, armonizando los sistemas tributarios, promoviendo la complementación industrial, activando políticas sectoriales comunes y diseñando una red de infraestructura en el bloque que apoye el comercio interior y exterior. Asimismo, el perfeccionamiento institucional del bloque es imprescindible para perfeccionar la Unión Aduanera y avanzar hacia el Mercado Común.}
China
La decisión de China de vincularse con Latinoamérica representa una interesante oportunidad para los Estados latinoamericanos de ingresar con sus exportaciones a un gran mercado demandante de recursos naturales; y, a la vez, permitiría el ingreso de productos chinos a nuestra región, en condiciones que pueden preocupar a determinados productores nacionales. Además, la jugada de China constituye un claro desafío comercial a los EE.UU. en la región. La Argentina debe vincularse con China, intentando exportar a ese país no solamente materias primas, sino también bienes de alta tecnología (medicinales, informáticos, biotecnológicos, maquinarias y equipos para uso de energías alternativas). Además, no debe esperarse que esta vinculación sea la que configure un "arrastre" de nuestra economía, ya que históricamente ha quedado demostrado que esta estrategia no ha dado resultado, ni siguiendo a Inglaterra a principios del siglo XX ni a los EE.UU. en la década del '90.
Rusia
Respecto de Rusia, hay que tener en cuenta que el intercambio comercial entre ese país y la Argentina a fines de la década del '80 alcanzaba los u$s 3.000 millones, cuando la Argentina le exportaba principalmente cereales y carne. En el año 2003, las exportaciones argentinas a ese destino ascendieron a u$s 198 millones y las importaciones desde el mismo a u$s 111 millones. El PBI ruso es de u$s 400.000 millones, con un crecimiento anual de 7%. Históricamente, Rusia ha sido un importante socio de la Argentina.
India
La India es un país de magnitud continental y presenta grandes constrastes en su extensión. Si bien las desigualdades sociales son marcadas, su PBI ronda los u$s 380.000 millones, y en los últimos años el país creció a una tasa acumulativa anual de más de 5%. Hoy, las ventas de productos argentinos se concentran en aceites vegetales, productos siderúrgicos y cueros. La Cancillería argentina ha detectado oportunidades para la exportación de productos químicos, insumos industriales, papel prensa, material de embalaje, equipos para convertir motores a GNC y procesadores de carne.
Japón
Seguramente, Japón mantendrá su posición de jugador global en los próximos años. Para la Argentina es un mercado atractivo, pero muy exigente a la hora de colocar productos, teniendo en cuenta las rigurosas normas técnicas que allí se exigen para el ingreso de productos del exterior. El 70% de los alimentos que se consumen en Japón se importan. Además de la exportación de alimentos, aparecen oportunidades en: productos ensamblados, medicinas, equipamiento para hospitales, muebles y maquinarias procesadoras de alimentos.
(*) Abogado. Master en integración económica. Coordinador de la maestría en integración económica de la Universidad del Salvador.
Dejá tu comentario