19 de agosto 2005 - 00:00

Rutas para vencer los desafíos naturales

La pasión por el esquí encontrará un terreno propicio en las montañas neuquinas. Los circuitos en 4x4 permiten transitar por originales relieves con una cuota de aventura, de la que ningún visitante quedará al margen.
La pasión por el esquí encontrará un terreno propicio en las montañas neuquinas. Los circuitos en 4x4 permiten transitar por originales relieves con una cuota de aventura, de la que ningún visitante quedará al margen.
Temporadas Todas las estaciones son propicias para disfrutar de esta actividad; los circuitos que recorremos durante el verano en la montaña pueden cambiar mucho durante el invierno a causa de la nieve acumulada, esto provoca un cambio en el paisaje y, por supuesto, en las técnicas de conducción y de equipamiento por utilizar.
Nieve y hielo. Para un resultado efectivo sobre nieve, se recomienda no acelerar bruscamente para no patinar, llevar siempre firme el volante y tener mucho cuidado con el uso de los frenos, porque éstos se pueden bloquear, lo que haría perder el control del vehículo. Recordemos que para este tipo de terrenos el mejor aliado es un juego de cadenas para las cubiertas.
Para subir una pendiente, conviene estar apoyado sobre la parte más firme del terreno, porque, en caso contrario, el vehículo patinará por el hielo acumulado debajo de la nieve. Lo más importante es la atención que se le debe prestar al camino o a la huella por la que se está circulando, porque debajo de la nieve suele haber troncos o piedras ocultos que pueden romper alguna parte del vehículo, como un extremo de dirección. Sobre uno o más metros de nieve acumulada, debemos tener en cuenta que no podemos romper la superficie, ya que nuestro vehículo se quedará colgado. Para esto es conveniente el uso de neumáticos especiales, deben ser lo más anchos posible, siempre que la potencia de nuestra máquina logre moverlas, con un dibujo grueso de tacos para que no se empasten. En el caso de transitar con las ruedas que ya tenemos, es aconsejable bajar la presión del aire a 15 o 18 libras, esto aumenta la superficie de apoyo, dando mayor sustentación, y al deformarse, el neumático se limpia rápidamente. Es aconsejable transitar en baja (low) para lograr un gran torque a bajas revoluciones del motor, evitando en todo caso que las ruedas patinen, tratando siempre de compactar y no romper la superficie; si pisamos la nieve con suavidad, ésta se aprieta y permite traccionar.
Transitar en alta (high) a mucha velocidad nos permitirá avanzar más lejos por inercia, pero cuando ésta se termine, el vehículo comenzará a patinar, y al no tener una huella bien compacta, no podremos dar marcha atrás. Por la huella ya hecha, lograremos avanzar más, con la inercia del vehículo en movimiento. Haciendo marcha atrás y luego hacia adelante hasta que las ruedas comiencen a patinar, sin dejar que la huella se rompa, retrocedemos un poco y volvemos a intentar. En la mayoría de los intentos, ni siquiera hace falta poner la reversa, ya que, si no dejamos que se hunda el vehículo, vuelve solo hacia atrás, con apenas presionar el embrague; entonces, basta con "hamacarlo", siempre a "vuelta de rueda". Con este sistema, logramos hacer huellas poco profundas que nos permitirán avanzar mucho en terrenos nevados, donde parece casi imposible, y lo más interesante es que, al hacer una huella bien compactada, podremos volver sin problemas por el mismo camino, permitiendo también que quienes vienen detrás puedan transitar, ya que, si nuestras huellas son desprolijas y profundas, las camionetas que nos preceden se quedarán colgadas.
 El uso de cadenas en nieve muy profunda no es aconsejable, ya que éstas rompen y no compactan.

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