En el día de descanso, el píloto argentino en la categoría Cuatriciclos del Dakar 2011 Sebastián Halpern, estaba descansado. Había superado la dura etapa Iquique-Arica y luego de hablar con su mecánico sobre el cuatriciclo, se acostó.
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"Me levanté a las 10 de la mañana", comenta relajado a ámbito.com para luego explicar qué hacen los pilotos en el día libre de la competencia. "Hoy se aprovecha para hacer un poco de sociales, estar tranquilo, relajado. Uno limpia la cabeza y la saca de la carrera para empezar a disfrutar un poco de lo otro que tiene el Dakar, que es la parte social, de amigos, que es muy lindo", afirma el mendocino que comenzó a manejar cuatriciclos en el año 1999 por diversión y "para ir a comer asados al campo".
Al año siguiente de comprarlo, un guiño del destino, llevó las carreras de Enduro a Mendoza y, como Halpern mismo se reconoció un amante del "4x4 y el Rally", no dudó en anotarse y cambiar lo que era diversión por competencia.
Otro guiño del destino, le trajo el Dakar a la Argentina, algo impensado años atrás. El piloto de 31 años explicó que el primer año no pudo anotarse por falta de tiempo pero que a partir del segundo ni lo dudó, y dejó en claro que el rally más extremo del mundo siempre fue un sueño para él. "El Dakar lo he visto desde chiquito y debo reconocer que siempre fue un sueño. A mí me gusta mucho el 4x4 y el Rally así que lo veía como un espectáculo que nunca me perdía".
"Cuando vino a la Argentina, el primer año no me dieron los tiempos, pero ya después me acomodé y pude participar. No es lo que se ve por televisión, el Dakar es mucho más duro", agrega.
Halpern duerme afuera del campamento, con todo su equipo porque no es amante de ir a hoteles como suelen hacerlo otros pilotos y porque, fundamentalmente, disfruta muchísimo el Dakar. "Lo lindo se vive acá adentro. No es mi idea estar en un hotel o pasarme todo el día afuera. Esto es lo que me gusta, lo que disfruto y lo podés hacer una vez al año, no más", afirma el piloto de Yamaha que no ve con buenos ojos el día de descanso pese a estar extenuado. "Se relaja el cuerpo y la mente y es peligroso", explica en la previa a la etapa con la especial más larga del rally.
Sobre la actualidad de la competencia, el mendocino siente como positiva su actuación pero la divide en dos partes: las primeras tres etapas donde fue gran protagonista y las siguientes, donde "algunas" caídas lo hicieron aflojar el ritmo y cuidar el cuatri para llegar a la meta. Sin embargo resalta: "Estoy muy contento. Estar tercero en la clasificación general para mí es un logro muy importante".
Pero Halpern no baja los brazos ni abandona el sueño de ganar la carrera. "Falta mucho todavía. Mi idea es tratar que no se alejen tanto los de arriba y ver qué pasa. Pero no al ritmo que venía", enfatiza.
Muchos pilotos han reconocido que este año el Dakar es mucho más duro que la pasada edición y el mendocino no es la excepción. "Este Dakar es mucho más difícil que el del año pasado. Hay mucho enlace, las etapas se hacen muy, muy largas, son muy, muy duras. Los vehículos sufren mucho y el físico también, pero bueno, es el Dakar y hay que correrlo como es", expresa.
En la tranquilidad de su carpa y junto a su mecánico que no deja de arreglar el cuatriciclo, el sexto clasificado de la categoría en 2010 relata su único deseo en lo que queda de carrera. "Quiero llegar a Buenos Aires entero, sano y con el cuatri bien, lo más adelante posible".
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