6 de agosto 2001 - 00:00

La tentación familiar

La tentación familiar
En el segmento medio la Renault Scénic, que estaba sola, de repente está acompañada por la Chevrolet Zafira y en muy poco tiempo también abordarán la Citroën Picasso y la Honda Stream. En las grandes, a la Chrysler Caravan, la reina en su clase, pronto la acompañarán la Seat Alhambra y la Volkswagen Sarna. El último restyling mundial que adoptó la Seat Alhambra significó la excusa ideal para que la filial argentina comience su comercialización a partir de esta semana. La Alhambra se destaca por ofrecer un espacio y una practicidad de su interior muy poco frecuente, y para ello se avala de 7 asientos individuales que permiten una utilización ejemplar de su habitáculo. Prueba de ello es la capacidad del baúl que con cinco asientos es capaz de brindar 852 litros y eliminando la segunda y la tercera fila de asientos regala 2.610 litros ideales para realizar una mudanza.

Una de sus cartas fuertes es la excelente relación precio-producto-equipamiento que tiene. Para empezar, estamos en presencia de una versión con un motor turbodiesel de 1896 cm3 que le permite, con 90 CV, alcanzar una velocidad máxima de 181 km/h y mantener unos consumos realmente bajos en cualquier condición de marcha, según los datos oficiales de la marca. Si a este impulsor se le adereza una caja manual de 6 velocidades y una abultada lista de equipos de confort y seguridad el conjunto aparece más atractivo. Realmente tiene un equipamiento, de serie, para quedarse encantado con él. Las virtudes no terminan ahí ya que también aparecen una cantidad muy destacable de elementos de seguridad como el espejo retrovisor interior con sistema de antiencandilamiento automático, el diferencial electrónico autoblocante (EDS), el sistema de antibloqueo de frenos (ABS), y los airbags frontales y laterales para el conductor y acompañante.