La presidente Cristina Fernández de Kirchner consideró con el titular Ejecutivo de Telecom Italia, Franco Bernabé, y el CEO de esa firma, Franco Livini, los futuros planes de inversión de esa empresa en el país.
La presidenta Cristina Kirchner recibió finalmente a los máximos ejecutivos de Telecom Italia, la firma que intenta comenzar a operar en el país, y les advirtió que su gobierno no admitirá la formación de "monopolios" en el sector de las telecomunicaciones.
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Los italianos tienen pendiente una opción de compra para pasar a controlar Telecom Argentina, pero el trámite está frenado por Defensa de la Competencia.
La razón es que tiempo atrás Telefónica de España puso un pie en el conglomerado accionario de Telecom Italia a nivel mundial.
En el Gobierno temen que si se autoriza la operación Telefónica pase a influir, en sociedad con los italianos, la mayor parte del mercado de telecomunicaciones de la Argentina.
La Presidenta transmitió ese mensaje al titular Ejecutivo de Telecom Italia, Franco Bernabé, y al CEO de la empresa, Franco Livini, durante una reunión de casi una hora en la Casa Rosada en la cual también participó el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Desde Telecom Italia le ratificaron a la presidenta que, una vez que se concrete la operación, Telefónica tendrá apenas el 1,8 por ciento de Telecom Argentina y posibilidad nula de influir en sus decisiones con apenas dos integrantes en un Directorio de más de 15 personas.
Pero desde Defensa de la Competencia ya pidieron explicaciones a Telefónica sobre los alcances de la operación, y se espera que en los próximos días esa documentación llegue a manos oficiales.
Luego, el gobierno se tomará un tiempo para decidir si autoriza o rechaza el ingreso de los italianos en Telecom Argentina, empresa que está en manos de la familia Werthein, y que no estaría interesada en que se ejerza la opción de compra.
En el despacho presidencial de la Casa de Gobierno se analizó el futuro de la compañía en la Argentina luego de que la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia advirtiera sobre un posible monopolio y de exigirle a Telefónica que demuestre que la compra del otro referente del sector no incluye la toma de decisiones.
El hecho de que Cristina los haya recibido llevó algo de alivio a los empresarios italianos.
A fines del año pasado, el propio premier italiano, Silvio Berlusconi, le envío una carta a la Presidenta preocupado por el destino de esa operación.
Igual, según confiaron fuentes oficiales, la jefa de Estado puso mucho el acento en que en la Argentina "no se permitirá un monopolio en las telecomunicaciones".
Brasil también se pronunció en el mismo sentido en los últimos días ante la posibilidad del desembarco de Telecom de una empresa de telefonía celular que podría distorsionar el mercado, mientras que en la Argentina implicaría un cambio en todo el sector de las telecomunicaciones.
Telefónica deberá demostrar que la compra de Telecom Italia no generó monopolio.
De lo contrario, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia podría aplicarle una multa por unos 360 millones de pesos.
El organismo que encabeza Ricardo Napolitani envió una notificación a la firma italiana y a Telefónica para que informen sobre la operación sospechada de monopolio.
"Con los elementos colectados hasta el presente y en particular del informe brindado por los veedores oportunamente designados se desprende que la operación bajo análisis resultaría, prima facie, una concentración económica y que podría estar afectando el interés económico general", detalló la resolución.
Por ahora, la Comisión resolvió en su momento que Telecom Italia tiene que abstenerse de ejercer una opción de compra por las acciones del Grupo Werthein, socio de su filial argentina, hasta que se determine el impacto que tiene en el mercado local de telecomunicaciones el ingreso de Telefónica como accionista de la firma italiana.
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