La empresa de internet satelital Starlink comenzó a comercializar en Argentina un nuevo kit diseñado específicamente para vehículos.
La empresa de Elon Musk presentó en el país un nuevo kit pensado para proveer y usar internet satelital en vehículos.
El nuevo equipo busca mantener conexión incluso en rutas y vías sin señal.
La empresa de internet satelital Starlink comenzó a comercializar en Argentina un nuevo kit diseñado específicamente para vehículos.
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El producto, llamado “Mini Car Pack”, está orientado a usuarios que necesitan conexión estable durante viajes en ruta, recorridos rurales o trayectos donde las redes móviles tradicionales suelen perder cobertura. El sistema ya puede conseguirse en el país a través de distribuidores autorizados y tiendas online.
El lanzamiento representa una nueva apuesta de la empresa fundada por Elon Musk para expandir su presencia en el mercado argentino, donde el servicio satelital creció con fuerza desde su desembarco oficial. El nuevo kit utiliza la tecnología Starlink Mini, una versión compacta de la antena tradicional que apunta especialmente a usuarios itinerantes.
La principal diferencia respecto de los sistemas convencionales es que este dispositivo está pensado para funcionar dentro de vehículos o durante desplazamientos. El equipo incluye accesorios específicos para automóviles y adaptadores de alimentación, compatibles con conexiones de 12V.
De acuerdo con la información publicada, el servicio está orientado a viajeros frecuentes, casas rodantes, trabajadores remotos y usuarios que necesitan internet en zonas alejadas de la infraestructura urbana.
La empresa ofrece actualmente dos modalidades para este tipo de uso en Argentina: un plan itinerante de 100 GB y otro ilimitado.
El sistema utiliza una antena compacta capaz de conectarse directamente a la red satelital de Starlink, sin depender de fibra óptica ni señal celular convencional. A diferencia de los kits residenciales más grandes, la versión Mini tiene un tamaño reducido y un peso cercano a un kilogramo, lo que facilita su transporte y uso móvil.
El dispositivo incorpora WiFi integrado y puede conectarse tanto a corriente tradicional como a baterías externas mediante USB-C. Según la empresa, el consumo energético ronda entre 25 y 40 watts, un nivel considerablemente menor al de otros sistemas satelitales.
La antena necesita tener visión relativamente despejada del cielo para funcionar correctamente. Ese punto es esencial, especialmente durante viajes o recorridos por zonas rurales, donde árboles, túneles o estructuras elevadas pueden afectar la señal.
El sistema fue diseñado principalmente para mantener navegación estable en lugares donde directamente no existe cobertura móvil tradicional.
En pruebas realizadas por usuarios y medios, las velocidades pueden superar ampliamente los 100 Mbps en zonas abiertas y sin interferencias.
Además, uno de los puntos destacados por Starlink es la posibilidad de pausar el servicio cuando el usuario no lo necesita, algo pensado especialmente para personas que realizan viajes o escapadas ocasionales.
El costo inicial del sistema depende del tipo de kit y del plan elegido. Actualmente, el sitio oficial de Starlink en Argentina ofrece el equipo Mini desde $254.150 en promoción, mientras que algunos distribuidores locales publican el nuevo “Mini Car Pack” alrededor de los $299.000.
A eso se suma el abono mensual del servicio. El plan de 100 GB cuesta $63.000 por mes y el ilimitado llega a $140.000 mensuales, según los valores oficiales publicados por la empresa para América Latina.
El gasto total puede aumentar dependiendo de los accesorios utilizados para fijación, alimentación y protección del equipo dentro del vehículo.
Algunas empresas locales ya comenzaron a desarrollar kits complementarios para instalar las antenas en camionetas, flotas, ambulancias y vehículos de trabajo que recorren zonas alejadas de centros urbanos.
También empezaron a aparecer casos de empresas de transporte de larga distancia que incorporan tecnología Starlink para ofrecer conexión WiFi durante viajes.
Uno de los principales beneficios del servicio es la posibilidad de acceder a internet en regiones donde la cobertura celular resulta prácticamente inexistente. Esto incluye rutas, campos, zonas montañosas o áreas rurales alejadas.
El sistema también apunta a trabajadores remotos, viajeros frecuentes y usuarios que necesitan conexión constante durante traslados largos.
La instalación debe realizarse correctamente, para evitar problemas de estabilidad o riesgos durante la conducción.
La antena no debe bloquear la visión del conductor ni quedar mal fijada sobre el vehículo. Además, la calidad de la conexión puede verse afectada por obstáculos físicos o condiciones climáticas adversas.
El servicio sigue teniendo un costo elevado para muchos usuarios argentinos, especialmente si se suman el valor inicial del equipo y los abonos mensuales.
Aun así, el crecimiento de Starlink en el país muestra que existe una demanda fuerte de soluciones de conectividad fuera de los grandes centros urbanos.