10 de enero 2024 - 11:52

Bueno: economía "rebotará" gracias al fin de la sequía y del desvío de consumo hacia Argentina

El CED prevé un crecimiento de entre 3,5% y 4% gracias a que no se repetirán esas problemáticas.

El CED proyecta un crecimiento entre 3,5% y 4% del PBI para Uruguay en el 2024.

El CED proyecta un crecimiento entre 3,5% y 4% del PBI para Uruguay en el 2024.

El Banco Mundial publicó sus proyecciones de crecimiento para América Latina y el Caribe, y previó un crecimiento del 3,2% del Producto Bruto Interno (PBI) para Uruguay en el 2024. Desde el CED, en tanto, esperan que el desarrollo de la economía sea un poco mejor todavía que este pronóstico, y lo ubicó entre un 3,5% y un 4%.

“Claramente va a ser un año de rebote, dado que algunos efectos que impactaron negativamente en el 2023 no se repetirían en el 2024”, explicó el economista e investigador Ignacio Umpierrez en diálogo con Radio Carve.

Entre estos factores que quedarían atrás, señaló a la sequía, ”que restó entre el cuarto trimestre del 2022 y el segundo trimestre del 2023 un 2,5% de crecimiento en Uruguay”, y que afectó a las exportaciones, particularmente de soja, a la producción ganadera, a la generación de energía eléctrica y hasta el consumo de agua en el área metropolitana.

Umpierrez también indicó que la debilidad en la demanda china que se experimentó en el primer semestre del 2023, más allá del contexto general de la desaceleración de la economía del gigante asiático, no volvería a darse, al menos, en las mismas dimensiones que el año pasado.

A esto se le sumaría la ausencia de efectos puntuales que impactaron negativamente en el crecimiento uruguayo, como el cierre de la refinería de Ancap o el efecto de la finalización de UPM II. Así como la presencia de “ciertas mejoras en el contexto internacional” como, por ejemplo, la finalización del proceso de suba de tasas de interés en Estados Unidos.

“Desde el punto de vista internacional puede ser un año menos malo o levemente mejor que el 2023”, consideró el investigador del CED.

El consumo privado será el motor principal de crecimiento

Umpierrez señaló, asimismo, que la perspectiva señala que el crecimiento del año estará “apuntalado básicamente por el consumo privado y por la recuperación del sector agroexportador, así como también por el dinamismo de inversión que se mostró resiliente en 2023”.

Respecto del consumo privado, el economista indicó que la recuperación del año pasado se debió al crecimiento de la masa salarial, tanto en términos de cantidad —se crearon 40.000 nuevos puestos de trabajo— como de precio —con la recuperación del 3,5% del salario real. “Previsiblemente el crecimiento va a ser un poco más acotado y más sesgado hacia un aumento del salario, pero va a seguir siendo relevante para el dinamismo del consumo”, sostuvo.

Además, reconoció otros dos factores que también contribuirán en este sentido: el encarecimiento relativo de Argentina, uno de los grandes problemas del 2023 en tanto el desvío de consumo hacia el país vecino alcanzó unos 1.000 millones de dólares —casi un punto del PBI, según Umpierrez—; y la debilidad del tipo de cambio.

El panorama macroeconómico

Respecto al déficit fiscal, Umpierrez consideró que, por una reversión de factores que se dieron en el 2022 y que no se habrían repetido en 2023, los datos del cierre del año posiblemente reflejen un déficit del 3,4%. Asimismo, señaló que la regla fiscal “se va a cumplir en al menos dos de los tres pilares”, en tanto el crecimiento de gasto público fue por debajo del tope, y el tope de endeudamiento se cumplirá con holgura. “Veremos cómo termina el resultado estructural”, añadió.

Para el economista, “estamos con una situación fiscal estructural 1,5% superior a la del 2019 y se han despejado algunos riesgos fiscales importantes, de insostenibilidad”. En ese sentido, el gran desafío de este año será la discrecionalidad asociada a los ciclos electorales.

En cuanto a la inflación, Umpierrez consideró que el país está yendo hacia un nuevo nivel de inflación entre el 4,5%y el 6% —que es el nivel de aumento de precios que estiman para este año en el CED. Mientras que señaló que el tipo de cambio real probablemente siga apreciado en 2024.

Sobre el último punto, apuntó a múltiples factores: por un lado, a nivel internacional, el fin de ciclo de suba de tasas en el mundo que hace que el dólar globalmente se comporte estable; y, por el otro, el flujo de ingreso de divisas importantes, mayormente desde la inversión extranjera directa (IED) que representó un 7% del PBI, la más alta de los últimos 12 años.

“Esos son claramente factores que hacen que tengamos un tipo de cambio real apreciado y posiblemente lo veamos también apreciado en este 2024”, concluyó el economista del CED.

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