23 de agosto 2016 - 00:00

Asumió Rosenkrantz en Corte con señal de apoyo oficialista

En un salón de actos colmado, juró el quinto juez que proviene del ámbito corporativo. Definió su equipo y ya interviene en la causa por el aumento de tarifas en la electricidad, próximo tema clave.

Oficialismo. Referentes de Cambiemos asistieron a la ceremonia de jura encabezados por Gabriela Michetti, Marcos Peña y Emilio Monzó.
Oficialismo. Referentes de Cambiemos asistieron a la ceremonia de jura encabezados por Gabriela Michetti, Marcos Peña y Emilio Monzó.
Con una fuerte presencia de representantes del Gobierno nacional, ayer juró Carlos Rosenkrantz como quinto juez y completó la integración definitiva de la Corte Suprema de Justicia. Con equipo técnico definido y nombrado, el último supremo en asumir se enfrascará en el próximo caso resonante en el que el tribunal deberá intervenir: el tarifazo de electricidad, suspendido por una medida cautelar en todo el territorio de la provincia de Buenos Aires. Con especial celo en evitar el contacto con periodistas la ceremonia fue breve y contó con el acompañamiento de los principales titulares de las Cámaras Federales del país y de sectores empresariales, con quienes se vinculó en su actividad profesional.

Poco después de las 12.30, los cinco ministros de la Corte se hicieron presentes en el salón de actos del cuarto piso del Palacio de Justicia frente a un auditorio colmado de invitados especiales. Diez minutos después la ceremonia culminó con la firma de Rosenkrantz en el libro de actas, previo a la fórmula de jura por "la Patria y el honor". Abrazo de por medio con Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda, beso a Elena Highton de Nolasco y apretón de manos con Horacio Rosatti, sellaron su incorporación al tribunal. La concurrencia estalló en una inhabitual ovación cuando el flamante magistrado saludó con la mano, en un gesto desacartonado tras la jura.

En la primera fila, la vicepresidenta Gabriela Michetti fue la principal representante de un oficialismo que concurrió en pleno a la asunción. El jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro de Justicia, Germán Garavano, y su segundo, Santiago Ottamendi, se mezclaron con otros funcionarios como Miguel Braun, secretario de Comercio. A diferencia de Rosatti, Rosenkrantz invitó a jueces, y representantes de las Cámaras Federales de todos los fueros (Contencioso, Civil, Comercial, Penal Económico, Electoral, del Trabajo y de la Seguridad Social). Todos los consejeros de la Magistratura también dieron el presente, lo mismo que la Procuradora General, Alejandra Gils Carbó, que supo ser adversaria del abogado, cuando ella era fiscal de Cámara y él litigante en representación de grandes corporaciones en el fuero comercial. Los dirigentes de la AMIA y de la DAIA concurrieron entre los invitados especiales, entre los que había exjueces de la Corte como Gustavo Bossert y Augusto Belluscio.

Sectores de la UCR también acompañaron al abogado de 57 años, también de extracción radical que fue asesor del ex presidente Raúl Alfonsín y que cuenta con una dilatada trayectoria académica nacional e internacional. Facundo Suárez Lastra, vinculado a Ernesto Sanz fue uno de los concurrentes, lo mismo que la decana de la UBA, Mónica Pinto y el titular del programa Justicia 2020, Ricardo Gil Lavedra. A su vez, hubo mucha presencia académica sobre todo del anterior equipo de trabajo del nuevo ministro, que se desempeñó como rector del a Universidad de San Andrés. El empresario Gustavo Grobocopatel y representantes de la Cámara Empresaria Minera completaron del otro extremo del perfil del mismo juez.

José Torello, uno de los principales asesores del presidente Mauricio Macri asistió a la jura, lo mismo que Fabián "Pepin" Rodríguez Simón, artífice del nombramiento "en comisión" de los jueces para la Corte, que se entremezcló en el sector de los familiares del supremo. El "pepinismo" busca volver a cotizar luego del revés de la Corte en materia tarifaria que desembocó en un fallo adverso, pese a las gestiones oficiales.

En un inusual procedimiento, el periodismo que cubría el evento debió retirarse por una de las puertas laterales que daba a los balcones apenas culminó la jura. El Patio de Honor quedó vedado solo para los asistentes especiales. El juez envió el mensaje de que no hablaría con los medios "ni en on ni en off", al menos por ahora. Horas después se dio a conocer quiénes integrarán su vocalía: José Sebastián Elias (Doctor por la Universidad de Yale), Valentín Thury Cornejo (Doctor por la Universidad Carlos III de Madrid), Rodrigo Sánchez Brígido (Doctor por la Universidad de Oxford), y Federico Morgenstern (Magister en Derecho Penal por la Universidad Pompeu Fabra/Universidad de Barcelona). Esta última incorporación, adelantada por Ámbito Financiero anticipa un friccionado debut del ministro con un amplio abanico de jueces de Comodoro Py, que lo resisten. Rosenkrantz prologó su libro sobre la cosa juzgada fraudulenta, que sería la llave para reabrir causas cerradas por corrupción. Pero que es también es leído por magistrados como la antítesis , en lo conceptual, de un pilar de la seguridad jurídica. En esta oportunidad, ninguno de los 12 jueces de instrucción fue invitado al evento, algo similar a lo ocurrido en la jura de Rosatti.

Rosenkrantz ya se instaló en un despacho contiguo al de Lorenzetti y comenzará a participar en la discusión de la causa por el tarifazo a la luz

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