14 de septiembre 2016 - 00:08

“Hago descripciones minuciosas como si estuviera pintando”

• CON "PINTURITAS", GUILLERMO FERREYRO GANÓ EL SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ
Con un conjunto de cuentos cuyo lenguaje muy argentino creyó que“sería una traba”, Ferreyro se sorprendió al saber que ésa fue una de las cosas que atrajeron al jurado del prestigioso premio que otorga el Gobierno del Estado de México.

Ferreyro. “‘Pinturitas’” fue mi primera compilación de cuentos”.
Ferreyro. “‘Pinturitas’” fue mi primera compilación de cuentos”.
Con su ópera prima "Pinturitas", que publicó FOEM, el argentino Guillermo Ferreyro conquistó el prestigioso Premio Sor Juana Inés de la Cruz del género cuento que otorga el Gobierno del Estado de México. Incluye las impactantes historias, entre otras, de un mecánico cuya vida está ordenada por las óperas, un chico que enfrenta a su padre y cava tumbitas en el jardín, de seres perseguidos en las cloacas por una leyenda,y un tesoro erótico que cae en manos de un usurero. Dialogamos con él.

Periodista: ¿Cómo es que se gana con un libro de cuentos el Premio Internacional Sor Juana Inés de la Cruz?

Guillermo Ferreyro:
Hay un Premio Sor Juana Inés de la Cruz que entrega la FIL, la Feria del Libro de Guadalajara, a una novela en lengua española publicada por una mujer el año anterior. Hay varias argentinas galardonadas, las dos últimas fueron Inés Fernández Moreno y Perla Suez. A la vez está el Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz del Estado de México que se otorga cada dos años en seis categorías: cuento, novela, poesía, dramaturgia, literatura infantil y ensayo. Es uno de los certámenes más importantes de México, por el monto del premio, la calidad de la edición, sus características de libro objeto, y la cantidad de ejemplares que distribuye. En la sexta edición del premio entre los elegidos hubo dos argentinos: Alicia Genovese en poesía por "La Contingencia", y yo en cuento por "Pinturitas". Además las obras ganadoras, que han sido publicadas a comienzos de este año, van estando presentes en las Ferias del Libro de Guadalajara y Palacio de Minería de México, en la de Londres, Francfort, Bolonia y Bogotá.

P.: ¿Cómo supo de ese concurso?

G.F.:
Había terminado mi libro y comencé a googlear buscando concursos por internet, apareció la información, me decidí y lo envié. Y recibí la sorpresa.

P.: ¿La sorpresa fue porque sus cuentos tienen un lenguaje muy argentino?

G.F.
: Pensé que ésa era una de las trabas. En realidad fue una de las cosas que había atraído. En la presentación que se hizo en la Feria del Libro del Palacio de Minería, en el D.F., en febrero, elogiaron "el equilibrio que guarda en la forma y la historia, por el control de lo no-dicho y la tensión narrativa que llevan a los personajes, no sin cierto humor, a un vaivén de historias poco convencionales y llenas de dobleces, de las que emergen el secreto y la violencia contenida". Textual. Me decían que había una melodía en el lenguaje que les resultaba diferente. Me preguntaban sobre palabras que no habían entendido, pero a la vez se sentían identificados con el universo de mis relatos. Me decían que mis cuentos eran nouvelles hasta cierto punto experimentales, al apartarse de las convenciones clásicas, al establecer cruces entre los relatos. "Pinturitas" era el primer libro que había escrito compilando cuentos, hasta ese momento había publicado cuentos sueltos.

P.: ¿Por qué el nombre "Pinturitas"?

G.F.:
Es un doble juego. Los personajes son a la vez arquetípicos y diferentes al punto de poder decir que "son una pinturita". Hay una descripción bastante minuciosa que es como si estuviera pintando. Me gusta jugar con descripciones muy detalladas, que son como pequeñas escenas, momentos, más allá de los personajes. Hay algo muy manual en eso de trabajar como si lo hiciera con pinturitas, acerca la pintura a la escritura. A la vez jugué con la fórmula porteña de "está hecha una pinturita", que se usa para hablar de gente que está muy bien vestida, y también como el intencionado sarcasmo destructor de "vos sos una pinturita". Esa doble intención me gustó porque los personajes están muy en el borde.

P.: Los mexicanos hablaron de "relatos experimentales", hay momentos realistas y grotescos, otros que los acercan a lo fantástico. ¿A qué género pertenecen?

G.F.:
No me aferré a un género. Hay una mezcla. Una superposición de historias, de personajes, de tiempos. El conjunto es un paso intermedio entre novelas y cuentos porque hay situaciones que se resuelven en otro cuento, y si se quiere se le puede dar al conjunto una articulación de novela. Este libro forma parte de una etapa narrativa, dos libros de cuentos y una novela, que se sitúan en el mismo universo, con los mismos personajes simultáneamente. El primero es "Pinturitas", luego sigue "Estampitas", y la novela "Camarones", estos dos últimos están a publicar. "Pinturitas" y "Estampitas" se articulan de la misma manera construyendo un universo, y "Camarones" recupera a muchos de los personajes y de las historias para contar desde otra óptica, el conjunto es una mirada poliédrica de ese mundo particular.

P.: El primer cuento de su libro, "El afinador", es un buen ejemplo del mundo casi surreal en el que va a quedar atrapado él lector.

G.F.
: Un mecánico de autos que por el solo hecho de llamarse Loreto piensa que sus padres lo predestinaron a tener una voz muy especial, a ser un barítono. A la vez él tiene un oído muy especial, pero para los motores, por eso es un afinador perfecto. Loreto vive su vida según los argumentos de diferentes óperas. Cuando las escucha por radio siente que le marcan la vida. Todas sus decisiones las toma por lo que le dicen las óperas desde la radio que escucha mientras está afinando motores, y articula los ruidos de sus herramientas de trabajo como si fueran parte de la orquestación. A cada una de las personas que lo rodean le adjudica un personaje operístico determinado. Por momentos la historia se acerca a la hipérbole del cómic, pero Loreto es un personaje triste, y eso lo hace interesante, sobre todo porque las decisiones que toma, lo que hace con su pareja, tiene que ver con un secreto que él no puede manejar. Me sedujo buscar unir ópera, taller mecánico y mundo barrial.

P.: ¿Y ahora que está escribiendo?

G.F.:
Acabo de terminar otra novela, "Malos tratos". Un monólogo interior, en segunda persona, de una mujer.

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