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Los republicanos retienen el Congreso. ¿Para apoyar o para disciplinar a “su” presidente?
El establishment del partido tendrá el papel de moderador de su propio correligionario. ¿Habrá una guerra de poderes?
REELECTO. El líder republicano Paul Ryan renovó su banca y espera mantenerse como jefe de la Cámara de Representantes. Si bien ayer fue conciliador con Donald Trump, se espera que sea un contrapeso del magnate.
El electorado de Trump "está centrado principalmente en un gran grupo de votantes blancos, frustrados y que reivindican una cierta protección. Culpan al establishment republicano por sus políticas de libre comercio, por haber herido el empleo industrial y por no haber sido lo suficientemente duros en lo migratorio", le explicó a este diario Robert Y. Shapiro, doctor en Ciencia Política y profesor en Columbia University, poniendo también el foco en las diferencias entre el futuro presidente y "su" partido.
Choques
En esos temas chocarán: sobre todo en el libre comercio. Están aún en el aire el rechazo de Trump al Acuerdo Trans Pacífico (TPP, por sus siglas en inglés), su promesa de renegociar el acuerdo de libre comercio con México (el NAFTA, que también incluye a Canadá) y su promesa de frenar el ingreso de productos chinos.
Habrá que ver qué ocurre con el Senado, que tiene la potestad de confirmar o rechazar los postulantes a la Corte Suprema que presenta el mandatario. Lo inmediato será el reemplazo de Antonin Scalia, muerto en febrero, pero se estima que en los próximos años podrían producirse hasta dos vacantes más. "El actual balance (de 4 a 4 entre liberales y conservadores) se alterará, posiblemente por décadas", agregó Donald Green.
¿Por fin los republicanos lograrán ponerle límites al sensible tema del aborto? Trump es mucho más liberal que el promedio del partido, pero en la campaña s manifestó como abiertamente "pro-vida".
No tenemos todavía plena conciencia de la profundidad del cambio que se avecina en los Estados Unidos.


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