Ajuste: La Rioja encara reducción de 35% del gasto y Sta. Fe rechaza anticipar paritaria

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Crisis nacional e inflación presionan sobre las finanzas subnacionales y obligan a un giro presupuestario.

La crisis económica nacional, que tiene su correlato en las finanzas provinciales, fuerza a los gobernadores a encarar la última parte del año con medidas de contención del gasto público sobre un delicado equilibrio para sostener la continuidad de las políticas salariales y de obras públicas, con fuerte expectativa en la llegada de Sergio Massa al Gabinete nacional.

En ese sentido, el Gobierno de La Rioja dio ayer una señal concreta. Anunció que, tras el aumento otorgado a los empleados públicos, aplicará una reducción del 35% del gasto público.

Juan Luna, jefe de Gabinete del gobierno de Ricardo Quintela, indicó que “las dos prioridades son lo salarial y la obra pública, porque son dos sectores que constituyen el corazón de la economía provincial. Todos los demás gastos se revisarán”.

“Vamos a reducir el gasto de funcionamiento de los ministerios y compras, por ejemplo si un organismo dice requerir tres camionetas, se buscará adquirir una o directamente si es posible no comprar ninguna”.

Por su parte, el Gobierno de Santa Fe ratificó su negativa de adelantar la revisión del acuerdo salarial acordado en marzo pasado con los gremios que representan a los trabajadores del Estado, pese a los anuncios que realizaron diferentes sectores sobre medidas de protesta.

En ese sentido, el ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Juan Manuel Pusineri, dijo que “la provincia ratifica su voluntad de producir la revisión de la política salarial y las nuevas reuniones con los gremios a partir de septiembre, tal como fue acordado oportunamente en marzo del corriente año”.

El funcionario realizó la aclaración debido “a los distintos reclamos de los gremios de la administración central, gremios docentes y los que representan a los profesionales de la salud, como así también otros que tienen que ver con las empresas del Estado provincial”.

Pusineri dijo que el Gobierno provincial se encuentra abocado “al seguimiento y gestión de todo lo que tiene que ver con las distintas variables que hacen al funcionamiento de la provincia, y desde ya que la inflación es una de ellas”.

“Ratificamos una vez más nuestra voluntad de cumplir con el acuerdo oportunamente suscripto: abonar los incrementos que quedan pendientes, y llevar adelante durante septiembre la renegociación con todos los gremios que se relacionan con el Estado provincial”, añadió.

El ministro dijo que el objetivo es que, “en un marco volátil y esperando que las variables económicas empiecen a estabilizarse y no se afecten ni la producción ni el trabajo de la provincia, podamos mantener también el poder adquisitivo de los salarios”.

Además, remarcó que para el Ejecutivo provincial es importante “todo lo relacionado con mantener su cadena productiva, mantener intacto el funcionamiento de las empresas, en un marco en el cual se ha generado actividad económica y empleo, por eso la necesidad de que todas las divisas que el país pueda tener sean destinadas a esto, a la producción y el trabajo”.

Diferentes gremios, como los que representan a los docentes y a los trabajadores de la salud, pretenden que el aumento del 46% acordado en marzo sea revisado y que los últimos tramos, de un 8% en agosto y en septiembre, se adelanten para julio.

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