11 de septiembre 2018 - 17:10
Por la megadevaluación, cayó hasta 35% la venta de viajes al exterior y temen por impacto local
La caída del salario producto de la inflación, la poca oferta financiada y la volatilidad cambiaria golpea al bolsillo y al turismo. El reemplazo de los destinos internacionales por los nacionales toma cada vez más impulso y los cambios de habitos a la hora de planificar son cada vez más notorios. El placer, cada vez más relegado.

Fabricio Di Giambattista, titular de la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (FAEVyT) y presidente de la Feria Internacional de Turismo de América Latina (FIT), coincidió en ese aspecto y profundizó: "Estamos hablando de una caída en ventas del 15% en mayo, del 35% en junio, con otra baja en julio pero menor producto de la leve estabilidad cambiaria y con otro golpe en agosto nuevamente por la fluctuación", dijo.
A propósito de esto, Gastón Tudesco, Gerente Comercial de TTS Viajes, comentó que la baja en la demanda de viajes al exterior es considerable en comparación con 2017. "Las ventas internacionales cayeron 20% con respecto al año anterior y en los últimos meses se vio un ajuste en los destinos debido al presupuesto", dijo. Esto se tradujo en "un incremento en vuelos nacionales como en regionales", puntualizó.
Recalculando
Previo a la megadevaluación, Estados Unidos, México, República Dominicana y Brasil tenían un lugar destacado respecto a otros destinos, según Tudesco. Actualmente, la preferencia es otra. "Brasil tomó un peso más relevante y también se sumaron destinos de cabotaje para el verano como Mendoza, Calafate, Cafayate, Córdoba, cuando los mismos eran más consumidos en vacaciones de invierno o fines de semana largo", señaló.

Además de cambios en los destinos, la calidad del hospedaje o la duración del viaje también sufrieron el impacto cambiario. "En muchos casos los pasajeros prefieren modificar hábitos y preferencias antes que no viajar. Los cambios en la categoría de hoteles o en los planes de comidas, nos permite achicar los valores. Por otro lado, el tiempo elegido para vacacionar en verano hoy es entre 7 y 10 días", explicó.
Otro aspecto importante que golpea al sector es la dificultad para financiar las vacaciones. En ese sentido, Di Giambattista señaló que hay una caída en la oferta de viajes en cuotas. "Hoy encontrás muy pocas posibilidades de financiación, ya que las tasas que ofrecen los bancos son bastante altas", dijo y añadió: "La posibilidad de financiar un gasto grande como este es importante, sobre todo para la clase media. Se trata de un apalancamiento para la industria, no solo en el caso de viajes al exterior sino también a nivel local".
La recesión económica, la inflación y la devaluación, sumado a la poca oferta de financiación, se traduce en menos gasto y más control. En ese sentido, Elías sostuvo que "los argentinos que elijan veranear en el país van a estar inmersos en la realidad económica propia de la coyuntura actual y con la recesión de este momento no están para grandes descuidos", dijo y remarcó: "Acá se produjo una devaluación muy alta que va a tener un incremento de precios. De esa actualización producto de la inflación no podemos salvarnos. El tema es que no se cobre un hotel, una comida o un espectáculo a precio dólar".
Para Di Giambattista, la situación actual hará que la revisión de gastos sea primordial a la hora de elegir destinos. "Hay gente que tendrá que evaluar bien sus próximas vacaciones respecto a si les conviene viajar por la Argentina o ir al exterior. La decisión del viaje siempre tiene dos partes: una es la motivacional, vinculada a las ganas de ir a tal o cual destino, y la otra es el limitante que es la plata, que te puede hacer pasar de un plan A, a un B o un C".
Expectativas
La caída del salario respecto a la inflación es un punto importante en ese sentido y el sector del turismo tiene un margen estrecho para corregir precios sin autoflagelarse. "Tendremos que ver lo que pasa con los valores de pasar las vacaciones en el país, porque el dólar cerca de $40 es una referencia", puntualizó Elías.
En cuanto a las expectativas de evolución en el sector, Elías vislumbró un escenario positivo. "El turismo local e internacional va a encontrar un marco muy propicio para desarrollar un buen 2019 en Argentina", aseguró, haciendo foco en el impulso que generará la llegada de turistas extranjeros.

En tanto que el ejecutivo de TTS Viajes puso el foco en que siendo 2019 un año electoral, estarán "más expectantes del rumbo propuesto por los candidatos en materia económica". Más allá de eso, destacó que 2018 respecto a 2017 mostró un crecimiento general en la empresa "y las proyecciones marcan que seguirá así".
En cambio, Di Giambattista fue más cauteloso e indicó que primero hay que analizar el cierre de este año, ya que todavía hay oferta retrasada por la falta de demanda. "Antes se vendía con mucha anticipación y vos encontrabas en septiembre oferta para todo el verano. Hoy hay pero es muy pequeña, porque todavía no se vendió todo lo referido a octubre, noviembre y diciembre", sostuvo.
La complicada realidad económica genera incertidumbre con respecto al futuro cercano del sector. Lo cierto es que se trata de un terreno complejo, que muestra puntos auspiciosos y al mismo tiempo una coyuntura de austeridad, que no permite anticiparse más que lo necesario. En ese sentido, Di Giambattista optó por no apresurarse sobre lo que viene: "habrá que ver cómo continúa".
Encuesta
¿Planea viajar al exterior en sus próximas vacaciones?


Dejá tu comentario