El asalto se produjo poco después de la 1 en la panadería de Otto Krause y Rafael Obligado, de Moreno, propiedad del hermano de la madre del chico secuestrado, Allí, diez ladrones irrumpieron y dominaron a los empleados para sacarles todo el dinero que tenían en su poder, cerca de 400 pesos, y dos vehículos, un Volkswagen Polo y un Ford Escort.
En cuestión de horas intervino la Policía y encontró en la esquina de México y Honduras los dos automóviles, y cuando todos creían que dentro de alguno de los vehículos estaría el chico, los familiares y los investigadores descubrieron que los delincuentes se habían llevado al menor.
Al momento de ser secuestrado el niño, de cabello rubio, ojos verdes y tez blanca, vestía un pantalón corto color blanco y una musculosa gris.
Los investigadores precisaron que, además de los dos vehículos mencionados, Giménez es propietario de un Peugeot 504 y un Fiat Uno que los delincuentes no se llevaron.
Algunos vecinos precisaron que fue notable el crecimiento económico del comercio en los últimos tiempos evidenciado en arreglos efectuados en el local y en la adquisición de vehículos por parte de los propietarios.
El dato aporta a la hipótesis de que el secuestro estaría enmarcado en un ajuste de cuentas por parte de los delincuentes.
Dejá tu comentario