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Contra viento y marea, el gastronómico Luis Barrionuevo sigue sosteniendo su liderazgo en el PJ catamarqueño. Uno de sus hombres, Hugo Avila, asumió al frente del partido tras ser ungido en una elección que no tuvo votos de afiliados, sino que fue «fruto del consenso», dicen los barrionuevistas. Otra versión local apunta más bien a la inexistencia de una línea opositora dentro del justicialismo, que haga frente al senador nacional. El vacío lo ha dejado el saadismo. Tal vez fue por eso que sorprendió durante el acto de asunción del viernes pasado que Avila recordara sus comienzos en la política de la mano de Vicente Saadi. El pequeño homenaje funcionó como una suerte de lacrimógena evidencia de la decadencia y dilapidación del poder -amén del caso María Soledad- que sufrió la polémica y muy cuestionada familia catamarqueña en el siglo XX, a manos del ex gobernador Ramón Saadi, hijo del extinto Vicente.
Asumiendo el rol de evangelizador de la «concertación plural», el gobernador mendocino Julio Cobos busca ensanchar el horizonte del proyecto de los radicales kirchneristas. En la vigilia por la llegada del Presidente este viernes a la provincia, por el acto del 25 de Mayo, Cobos recibió una noticia alentadora desde Córdoba. Fue con motivo de la visita del legislador radical y candidato a la intendencia de Córdoba, Gustavo Santos, quien adelantó que en los próximos días se inaugurará una Casa de la Concertación cordobesa. «Los cordobeses vamos a respaldarlo con todas nuestras fuerzas», le dijo Santos a Cobos, en referencia a la posible fórmula presidencial que integraría el mendocino. A su vez, el cordobés prometió asistencia -y militantes- para el viernes, y no pudo evitar llevar el diálogo hacia Rubén Martí, ex intendente y hombre fuerte del radicalismo en la provincia mediterránea que se convirtió a las filas K. En cambio, poco se habló sobre Mario Negri, el candidato a gobernador UCR que no tiene afectos en la Casa Rosada.
Asuncion y piedras
Pero no todo fueron tranquilos recuerdos y retrospectivas en el acto catamarqueño. Vale señalar que Barrionuevo no asistió a la jornada, probablemente porque sabía que no se daría en un clima pacífico, producto del malestar de los muchachos de las 62 Organizaciones, que quisieron suspender el nombramiento de Avila, pero sufrieron el rechazo de la Justicia. Dentro de este cuadro de situación, no hubo entonces que hacer un esfuerzo mental demasiado profundo para pensar por qué (o quién) cuando Avila dio su discurso, desde un sector de la sede partidaria llovieron piedras con destino a las cabezas de todos los presentes. «Cobardes siempre los hay», apenas atinó a decir el nuevo titular PJ, que ya sabe a quién no podrá saludar en los próximos días.
Acusado de "Menemista"
Más allá de la semilla concertadora, la pelea política fuerte en Córdoba pasa por otros carriles, enfrentando al candidato a gobernador del oficialismo, Juan Schiaretti, con el opositor Luis Juez. Amigo de las declaraciones estridentes, este último apeló a un habitual «insulto» en tiempos kirchneristas: acusó al vicegobernador Schiaretti de «menemista». El dedo del actual intendente de Córdoba apuntó al paso del delasotista por la Secretaría de Industria de la Nación en tiempos de la presidencia del riojano. A su vez, Juez dijo que Schiaretti «fue interventor de Menem en Santiago del Estero» cuando se produjo el santiagazo «para, un año después, devolverle el sillón al mismo (Carlos) Juárez, de quien los santiagueños estaban hartos». Las críticas de Juez se dan en un contexto que, a la hora de tomar en cuenta la estrategia K, iguala a Córdoba con otros distritos en la carrera electoral. El punto es que Juez no se resigna a ser opositor de la Casa Rosada y su deseo encuentra algún respaldo ante la demora de un apoyo explícito y contundente de Kirchner hacia Schiaretti, el hombre del gobernador José Manuel de la Sota.
Mhijo el marcador
Cuando Sergio Urribarri pensó que ya nada mejor podía pasarle que ser electo gobernador provincial, su hijo Bruno lo sorprendió este domingo debutando en la primera de Boca Juniors. El juvenil marcador central se pudo dar el gusto gracias a la formación de un equipo suplente, ya que el técnico Miguel Russo preservó algunas figuras de cara al desafío que hay entre semana por la Copa Libertadores. Al parecer, Urribarri hijo tuvo un buen desempeño en su puesto de defensor y, según la crítica deportiva, no desentonó en la victoria xeneise por 2 a 1 sobre Quilmes. Se trata de una primera mitad de año más que positiva para los Urribarri, si se tiene en cuenta que en diciembre pasado Sergio apenas si arrancaba con su campaña electoral -hija del frustrado intento reeleccionista del actual mandatario Jorge Busti- y Bruno estuvo a punto de ser enviado al club español Villarreal, ya que no era del agrado del polémico Ricardo La Volpe, entonces técnico de Boca.
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