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Hablar de deporte argentino torna ineludible el nombre de Diego Maradona. Desde su tumultuoso retiro, el mejor futbolista de todos los tiempos, lejos de perder popularidad, abrevó en el terreno del espectáculo y, ahora, avanza en el de la política, fiel a su polémico estilo de no callar nada. Aun así, la novedad ahora tiene «al Diego» como «objeto de deseo» de Carlos Bilardo, su antiguo socio del mítico Mundial 86 que ahora lo quiere integrar a su equipo de trabajo en la Secretaría de Deportes de Buenos Aires. «Si Diego quiere estar acá, lo dije siempre, va a estar. Sin horario, sin nada, aunque venga una vez por mes», dijo «el Narigón» Bilardo en una entrevista publicada por el diario «Hoy». También dueño de un particular perfil, el ex técnico campeón del mundo explicó su deseo con frases de su inconfundible sello: «A la secretaría el nombre de él le aportaría mucho, porque es ídolo, ídolo, ídolo en todo el mundo. Lo he visto con presidentes de la nación, con jeques árabes, con autoridades de todas clases, abogados, médicos, jueces, que hablan con él, le piden autógrafos, se sientan a tomar un café». Ante tanto entusiasmo, sólo falta conocer la opinión de Maradona y de otro ex campeón deportivo, como es el gobernador Daniel Scioli.
Los riesgos y conveniencias de sumar a Maradona al gobierno fueron tema de informal conversación entre Scioli y Bilardo en la noche del sábado, cuando ambos presenciaron desde la platea la victoria de Boca sobre River en Mar del Plata. Aun así, en Buenos Aires la urgencia suele frenar el desarrollo de proyectos, por lo que el sueño maradoniano, por ahora, queda detrás de la preocupación sciolista por la mala impresión que están dejando los hechos delictivos ocurridos en la costa atlántica. A esto se suma la violencia en espec-táculos deportivos, considerada en el gobierno provincial como el disparador más fuerte de imagen negativa. El superclásico de este fin de semana no ayudó, ya que la misma cámara de Fox Sports que estuvo cubierta de publicidad estatal bonaerense y abundó en tomas de Scioli y Bilardo no pudo eludir las trompadas que se repartieron entre sí grupos de hinchas de River, mientras el conductor Fernando Niembro festejaba el operativo de seguridad. El tema inquieta a Scioli, que esta semana aspira a reglamentar proyectos como el de flagrancia en delitos, que permitirá detenciones de personas que porten elementos usados durante hechos ilícitos (protecciones especiales, armas, objetos robados). Se trata de extender el concepto de «flagrante delito», que permite detener en el momento de delinquir. También se avanzaría en la ley que acelera causas descargando al tribunal de casación y en la posibilidad de que menores de 16 años permanezcan detenidos hasta la mayoría de edad y sean juzgados. Esto último es un pedido frecuente de los intendentes, que reciben reclamos de vecinos, que ven que menores que delinquen se amparan en la ley para salir libres.
Campana en musculosa
Otra gloria deportiva que transita los caminos de la política es el cordobés Héctor Campana, ex estrella del seleccionado de básquet. A unas cuantas semanas de haber asumido en su cargo de vicegobernador, el «Pichi» no dudó en tomarse dos jornadas de entrenamiento para ponerse a punto como preparación para el Juego de las Estrellas que se realizó ayer por la noche en Mar del Plata. El ex jugador de Atenas de Córdoba fue invitado especialmente para integrar el plantel de las Leyendas y reunió muchas expectativas con su vuelta a las canchas vistiendo la clásica musculosa. El público deportivo provincial se mantuvo ansioso por volver a ver a uno de sus ídolos, mientras que en las tribunas de la política, los propios hicieron hinchada, con el gobernador Juan Schiaretti a la cabeza, mientras que los extraños y enemigos aguardaron expectantes el error y los efectos del paso del tiempo en la condición física. Al respecto, una de las lenguas más filosas y entrenadas en el arte de la crítica mordaz es, sin dudas, la de Luis Juez, quien llevó a Campana a la política, pero ahora es su rival luego de que el vicegobernador se pasara a las filas del kirchnerismo.
Las obras que no vio Cristina
Córdoba se convirtió en una de las plazas preferidas de la presidente Cristina de Kirchner, que visitará la provincia dos veces en menos de 20 días. El jueves inauguró obras cloacales en Carlos Paz, un móvil con muy poco glamour, pero que funciona para recuperar imagen K en una provincia que es adversa políticamente. La próxima vez que la mandataria llegue al distrito serrano será para el llamado a licitación de una parte del sistema de cloacas de la ciudad, y de un sector de la avenida de circunvalación. Aun así, más allá de que el gobernador Juan Schiaretti quiera acercar la relación, en la provincia aún esperan mucho más de la billetera federal. Por caso, la lista de obras que por ahora la Casa Rosada no atiende incluye el tramo de la autopista a Buenos Aires entre Leones y Amstrong, la autovía Córdoba-Río Cuarto, la Ruta 29, la pavimentación del Pan de Azúcar y ayuda para el gasoducto troncal. Por lo pronto, la Nación sabe que deberá hacer esfuerzos para amigarse con el electorado local: «Cristina perdió aquí, no goza de la simpatía de los cordobeses, y es además Córdoba el bastión territorial de José Manuel de la Sota, uno de los adversarios políticos más fuertes del matrimonio santacruceño», admitió una fuente K al matutino «La Mañana». Un buen pivot para esta tarea de reconstrucción de imagen sería el vicegobernador Héctor Campana.
Jaque al rojo
El gobernador de Mendoza, Celso Jaque, inició rondas sorpresivas en edificios públicos y este fin de semana comprobó el mal estado de las instalaciones de la colonia 20 de Junio, en Godoy Cruz, lugar donde se encontró con el plantel de fútbol de Independiente de Avellaneda, que se había acercado a la institución para entregar camisetas, firmar autógrafos y saludar a los niños internados. Tras recibir quejas, el mandatario prometió prontas soluciones y probó con un chiste: «Quiero venir la semana que viene a columpiarme», deslizó bajo la mirada del técnico de Independiente, Pedro Troglio, y los futbolistas Gastón Machín y Daniel «Rolfi» Montenegro, indicó el local «Diario Uno».
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