15 de julio 2005 - 00:00

Ceden también comunas ante la presión gremial

En el convulsionado municipio capitalino de Neuquén, los concejales locales aprobaron el decreto que da un aumento a los empleados locales, junto con otras reivindicaciones, como corolario de los interminables conflictos que se desataron desde el 2 de junio, con paros y violentas protestas lideradas por el gremio Sitramune que incluyeron la toma del Palacio Municipal.En Rosario, tras un paro de 48 horas, el Sindicato de Trabajadores Municipal aceptó ayer la oferta de la intendencia de un incremento en salarios de $ 100 pesos, remunerativo, desde julio.
Por su parte, el intendente de Bahía Blanca,
Rodolfo López, junto con ediles de distintas bancadas, repudió ayer la agresión que beneficiarios de planes sociales y «punteros» llevaron a cabo contra empleados de la comuna durante una protesta en el Concejo Deliberante local realizada durante el mediodía del miércoles.
Actualmente, en la entrerriana Concordia los estatales tienen en jaque al municipio, sin acuerdo aún, en tanto que durante las últimas semanas se vivieron situaciones también similares en varias ciudades como Córdoba -donde se llegó a la paz previo aumento salarial-, con el ejemplo de las santacruceñas Caleta Olivia y Pico Truncado como el mayor exponente de protestas de empleados de intendencias que, de hecho, funcionaron como inspiradoras de los posteriores estallidos.

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