Como en el caso del bonaerense Felipe Solá, la Legislatura es en esta provincia caja de resonancia de la puja oficialismo-oposición. En territorio misionero, este escenario se agudizó luego de que Rovira logró su reelección en setiembre de 2003 -de la mano de una coalición de justicialistas, radicales e independientes-, por sobre el PJ oficial. El mandatario del transversal Frente Renovador selló en febrero pasado con el gobierno nacional el acuerdo bilateral -hasta el año pasado conocido como Programa de Financiamiento Ordenado (PFO)-, que contempla asistencia federal para reprogramar los compromisos de la deuda pública. Pero el convenio aún no fue ratificado por la Legislatura, dominada por los opositores PJ y UCR oficiales. Por ello, hasta el momento la cartera de Hacienda que conduce Daniel Hassan debió pagar los vencimientos con recursos propios, complicando las finanzas locales. Pero, en paralelo, una carta enviada tiempo atrás por Rovira al ministro de Economía, Roberto Lavagna, alertó a Nación sobre esta situación.La respuesta se oficializó el lunes en el Boletín Oficial, con la decisión del gobierno nacional -vía el Decreto 586- de adelantar esos $ 60 millones, a cuenta de los fondos que le corresponden a la provincia por la coparticipación federal de impuestos. Se trata, aproximadamente, del monto que debió cubrir hasta ahora Misiones con fondos de sus bolsillos. La medida faculta también a la Secretaría de Hacienda nacional a disponer la cancelación de los anticipos otorgados, más los intereses que se devenguen. Para acceder al PFO, Rovira debió primero adherir a la Ley de Responsabilidad Fiscal, que desde este año pone un cepo al gasto y al endeudamiento de los gobernadores y de Nación. Pero en este caso el mandatario también sufrió complicaciones en la Legislatura, que lo obligaron a llevar a los despachos nacionales, por defecto, un aval a la norma por decreto.
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