18 de marzo 2005 - 00:00
Confía Buenos Aires en más recaudación. Subirá gasto
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Periodista: ¿Cómo afecta la puja Solá-Duhalde a la economía provincial?
Gerardo Otero: Queda claro en el total cercenamiento de las facultades del Ejecutivo con que la Legislatura sancionó el Presupuesto. Se quita apoyo a Solá porque organiza su propia línea. Es una cuestión meramente política que obligó a prorrogar el Presupuesto hasta la fecha y frenó hasta ahora la posibilidad de un acuerdo de financiación de deuda.
P.: ¿Suscribirá Buenos Aires el Programa de Financiamiento Ordenado (PFO)?
G.O.: Estamos trabajando con la Secretaría de Hacienda de Nación, y la idea es firmarlo lo antes posible, porque entre enero y marzo tuvimos que pagar $ 500 millones de vencimientos que no fueron financiados. El superávit primario de este año cubriría los intereses, y pretendemos que Nación financie entre 75% y 80% del capital, con $ 1.555 millones. Creemos que no habrá problemas y nos cumplirán.
Cambios
P.: ¿El Presupuesto 2005 sufrirá cambios?
G.O.: Sí, va a haber modificaciones en variables fundamentales gracias un aumento en las estimaciones de recaudación de la provincia y la Nación. La erogaciones serán de $ 17.500 millones, cuando en el proyecto original eran de $ 17.170 millones. La recaudación provincial será $ 200 millones mayor a los $ 8.000 millones previstos en un principio. A su vez, Nación transferirá unos $ 7.300 millones; y el resto, hasta completar los $ 17.500 millones, se obtendrá mediante recursos no tributarios, como el juego y otros ingresos.
P.: ¿Están previstos aumentos de sueldo durante el año?
G.O.: Ya los hubo, la pauta prevista para la suba salarial pasó de $ 680 a $ 1.080 millones, el equivalente a un año de impuesto inmobiliario urbano y automotor. No quiero aumentar sueldos todos los meses. Yo entiendo la puja que hay y el deterioro salarial, pero hay que ser prudente desde el punto de vista fiscal.
P.: No cree que habrá presión de gremios por otra suba...
G.O.: Este año la habrá, pero el gobierno tiene que mantenerse firme y no tomar medidas irresponsables.
P.: En torno a la Ley de Responsabilidad Fiscal, algunas provincias chicas, Salta, por ejemplo, critican el alto poder de decisión que Buenos Aires tendrá en el Consejo que hará regir la norma.
G.O.: Me parece razonable que la representación en el Consejo sea por distribución de los recursos de coparticipación. No es un juicio de valor, pero no valemos todos uno. Además, no comparto la idea de que Buenos Aires no sea eficiente y Salta sí. Dame las regalías que cobra esa provincia y todo sería más fácil. Hacienda está trabajando ahora en un proyecto de reglamento. En los próximos quince días reunirá al Consejo para aprobar ese texto.
P.: ¿Insiste Buenos Aires en su reclamo por un mayor porcentaje de coparticipación federal?
G.O.: La discusión requiere un escenario político distinto del actual. En cuanto se dé la oportunidad, haremos nuestro reclamo histórico, porque tenemos necesidad y argumentos sólidos para pedir un cambio, que se debería dar gradualmente. Es obvio que la Nación ha ganado mucha participación en el reparto durante los últimos 15 años. Igualmente, no veo avances en el corto plazo.
P.: ¿Qué representa la salida del default nacional?
G.O.: Es un hito. El país puede volver a pensar en crédito, me refiero especialmente al sector privado. A Buenos Aires le abre el camino para reestructurar su deuda.
Canje
P.: ¿Cuándo arranca el canje bonaerense?
G.O.: El contrato con el Citigroup -será el encargado de negociar la deuda provincial en default, calculada en u$s 2.900 millones distribuida en 16 bonos- estará listo la semana que viene y ahí empieza el proceso, con un cronograma deseable para llegar a una propuesta entre junio y julio.
P.: ¿La quita será igual a Nación?
G.O.: No puede ser idéntica, porque tenemos más tenedores minoristas, pero será una propuesta similar. Compartimos con Nación cuestiones como el alto porcentaje de accionistas italianos, que llega a 40%. Más que una reducción del stock, nos interesa tener un plazo pagable.
P.: ¿Le preocupa la inflación?
G.O.: No tengo una visión alarmista. La suba de precios es manejable, porque el país tiene una economía abierta y superávit, no como en el pasado. Las medidas tienen que estar a cargo de Nación, no de gobiernos locales, con instrumentos fiscales y monetarios.
P.: ¿Qué opina de la actitud de Kirchner sobre el tema?
G.O.: Es buena, porque modera las expectativas, pero no hay que quedarse en eso y olvidar las medidas macro.




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