La negociación entre Nación y CABA frente a la intención de Horacio Rodríguez Larreta de avanzar en un diagrama de retorno acotado a la presencialidad escolar tuvo como coletazo indirecto la reacción de los ministros de Educación de 17 provincias, que salieron ayer a advertir que desean el regreso a las escuelas “pero no de cualquier modo” y que “la situación epidemiológica del país no permite de manera objetiva que esto ocurra”.
En rigor, el catalizador fue una declaración de la titular de la cartera porteña, Soledad Acuña, quien aseguró el lunes, en diálogo con Radio Mitre, que le preocupaba que sus pares “no busquen maneras de volver” a las aulas. “En la Ciudad cuando vimos que los casos permitían alguna forma de volver, dijimos ‘volvamos’; en esta lógica de todos o ninguno, no vuelve ninguno”, disparó.
La respuesta no se hizo esperar, y brotó de boca de esos 17 ministros, que enfatizaron además que el Consejo Federal de Educación es “el ámbito natural” para acordar políticas educativas. Se alinearon así con el posicionamiento de su par nacional, Nicolás Trotta, quien apeló al respeto del protocolo sanitario consensuado en ese organismo para vetar hasta ahora la avanzada porteña,
La estocada tomó la forma de un comunicado conjunto, firmado por los funcionarios del área de doce provincias peronistas (Buenos Aires, Chaco, San Luis, Santa Fe, Entre Ríos, Santa Cruz, Tucumán, Formosa, La Pampa, Catamarca, San Juan y La Rioja) y cinco de fuerzas locales (Chubut, Neuquén, Río Negro, Santiago del Estero y Tierra del Fuego).
Como en el documento sellado días atrás para respaldar el traslado de un punto de coparticipación de CABA a Buenos Aires, no lo rubricaron las de Juntos por el Cambio (Mendoza, Jujuy y Corrientes) ni Córdoba, del peronista Juan Schiaretti. Y se sumaron a ese apartado Misiones y Salta, de fuerzas locales.
“Las ministras y los ministros de Educación tenemos una convicción compartida: la escuela es irremplazable”, enfatizaron. “Deseamos fervorosamente que el regreso a ella se concrete, pero no de cualquier modo”, remarcaron. Y advirtieron que “la situación epidemiológica del país no permite de manera objetiva que ocurra”. “Ante ello hemos decido avanzar en la continuidad pedagógica, con estrategias acordadas en el Consejo Federal”, dijeron.
Pese a los esfuerzos iniciales y luego de varios retrocesos por los contagios, hoy sólo sobreviven experiencias acotadas de regreso a escuelas en Formosa y La Pampa.
Pero los ministros parecieron abrir ayer un guiño a potenciales correcciones en el protocolo sanitario de retorno a clases presenciales, aprobado por todas las administraciones y que incluye una orden difícil de cumplir en el corto plazo: que haya baja o nula circulación viral.
En esa línea, destacaron su intención de “acompañar al Ministerio de Educación nacional en todas aquellas iniciativas que (les) permitan contar con estándares epidemiológicos precisos para que la comunidad educativa tenga mayor previsibilidad de las condiciones en las que es posible comenzar a transitar la vuelta a clases presenciales”.
De avanzarse en un nuevo indicador para un retorno escalonado a las escuelas en CABA, tras el pedido de Larreta, deberá ser puesto a consideración del Consejo Federal de Educación, Y podrían evaluar también si se definirá además un nuevo parámetro para las zonas rurales de las provincias.
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