Muy cerca de los balnearios más concurridos de la provincia de Buenos Aires existe un pueblo costero muy chico que mantiene un perfil bajo durante gran parte del año. Al estar bien lejos de los centros turísticos tradicionales, este rincón te recibe con paz, naturaleza y mucha comida.
El rincón secreto de la Costa Atlántica que te sorprenderá con su gastronomía
Entre playas tranquilas y paisajes naturales, existe un destino poco conocido con propuestas únicas para disfrutar cerca del mar.
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Este destino escondido te va a enamorar con sus playas únicas.
Con calles tranquilas, construcciones bajas y playas amplias, el lugar gana visitantes que buscan escapadas diferentes. Además del paisaje marítimo imponente, el pueblo ofrece actividades como la pesca, caminatas al aire libre y encuentros gastronómicos que reúnen tanto a vecinos como a turistas.
Dónde se ubica Santa Elena
Santa Elena se encuentra sobre la costa bonaerense, dentro del Partido de Mar Chiquita, y forma parte de una las zonas menos concurridas de la Costa Atlántica, por lo que muchos la eligen por su ambiente de tranquilo y natural. El pueblo nació oficialmente en 1948 y tomó su nombre del arroyo Santa Elena, un curso de agua que atraviesa el área y desemboca en el océano Atlántico.
Una de las particularidades del lugar está en el diseño de sus calles, de las cuales muchas llevan nombres de navegantes y figuras marítimas para mantener viva la conexión histórica con el mar y la actividad costera.
A diferencia de otras ciudades turísticas de la provincia, Santa Elena tiene una urbanización baja y dispersa, con casas que conviven con amplias hectáreas de naturaleza y sectores de vegetación, lo que lo vuelve más tranquilo que otros balnearios conocidos.
Las playas cuentan con acantilados y grandes extensiones de arena que permiten disfrutar de caminatas largas junto al mar sin el movimiento habitual de otros destinos. Además, por su ubicación, Santa Elena funciona como un buen punto de partida para recorrer distintos lugares del Partido de Mar Chiquita y explorar otras postales.
Qué se puede hacer en Santa Elena
El principal atractivo del pueblo está en sus playas abiertas y poco intervenidas que muchos visitantes eligen para descansar frente al mar, pasar el día en familia o recorrer la costa durante horas. La pesca deportiva es importante dentro de las actividades locales, esta se suele llevar a cabo en los sectores cercanos a los acantilados por la tranquilidad de la zona y las características del terreno.
Muy cerca del balneario se encuentra la Reserva de Biosfera Mar Chiquita, un área reconocida por su diversidad ambiental y por la gran cantidad de aves que habitan ahí. Esto te permite disfrutar de la playa, el campo y los recorridos naturales en una misma escapada. Muchas personas aprovechan para realizar observación de aves, caminatas o paseos fotográficos por distintos sectores del humedal.
En cuanto a lo gastronómico, el evento más importante del calendario local es la Fiesta Regional de la Empanada Costera en la que cada año, la plaza principal recibe puestos de comida, espectáculos y ferias de emprendedores que convocan tanto a residentes como a turistas de localidades vecinas.
Además, Santa Elena todavía cuenta con algunos espacios históricos que forman parte de la vida cotidiana del pueblo, como la antigua pulpería, ubicada cerca de la desembocadura del arroyo, además de la capilla Exaltación de la Cruz y la plazoleta Islas Malvinas.
Cómo ir hasta Santa Elena
Desde la Ciudad de Buenos Aires hasta Santa Elena hay 370 kilómetros por ruta. El viaje en auto suele tomar cuatro horas, según el tránsito y el punto de partida. El recorrido más directo empieza por la Autopista Buenos Aires - La Plata y después se sigue por la Ruta Provincial 2 hasta el empalme con la Ruta Provincial 11, que recorre gran parte de la Costa Atlántica bonaerense.
Desde ahí se ingresa al Partido de Mar Chiquita y posteriormente al balneario. Por ser un lugar sumamente pacífico con hermosos paisajes naturales y propuestas gastronómicas, Santa Elena se convirtió en una alternativa cada vez más buscada entre quienes desean conocer otro lado de la costa.
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