Flexibilizan protocolo y dan libertad de acción a gobernadores para definir el regreso a las aulas

Ambito Nacional

Consejo Federal de Educación aprobó "semáforo epidemiológico" que habilita en ciudades con mediano riesgo actividades educativas no escolares al aire libre y presenciales para últimos años.

A casi siete meses de la suspensión de las clases presenciales en todo el país, el Consejo Federal de Educación aprobó ayer una guía de evaluación de riesgos epidemiológicos para un regreso “progresivo y seguro” a las aulas, que incluye un “semáforo” de riesgo “bajo”, “medio” o “alto” que le permitirá a cada gobernador decidir cuándo y dónde activar una apertura escolar.

Ese arco es amplio: va desde un aval para decidir un retorno a clases presenciales (si el riesgo es bajo), a permitir actividades “educativas no escolares” al aire libre y en grupos pequeños, o “presenciales de cierre de ciclo” (últimos años de primaria y secundaria) y de “revinculación” de alumnos, si el riesgo es medio. Pero impide avanzar si el riesgo es alto.

La iniciativa apunta a darle a los mandatarios “información objetiva” para tomar la decisión, sobre todo en áreas urbanas y periurbanas, las más complicadas por los contagios. En los hechos, les da libertad de acción -aunque atada a ese marco de evaluación-, con el potencial costo político que ello implica (y el alivio para los hombros de Educación nacional).

La novedad representa una flexibilización en el protocolo sanitario aprobado por las 24 jurisdicciones el 2 de julio. Aquel mix de medidas preveía un regreso a la escolaridad presencial sólo para distritos con baja o nula circulación viral, lo que en la actualidad lo hacía “de cumplimiento imposible” en las grandes ciudades, por el grado de contagios.

Esa realidad terminó por hacerse visible luego de los intentos del porteño Horacio Rodríguez Larreta desde principios de agosto en pos de avanzar en formatos escalonados de presencialidad en CABA. La avanzada derivó en cruces con la cartera del ministro Nicolás Trotta, quien se mantuvo ceñido al protocolo federal,que ahora fue ajustado con “indicadores epidemiológicos complementarios”. Por eso habrá retornos el martes en la arena porteña (ver aparte).

“Avanzamos en una presencialidad limitada que implica aplicar los protocolos en base a un nuevo indicador”, dijo ayer Trotta.

El “semáforo” contempla tres potenciales escenarios:

Riesgo bajo: permite una reanudación escalonada y progresiva de las clases presenciales en todos los niveles educativos y modalidades, en el marco del cumplimiento del protocolo sanitario. Alcanza a zonas sin casos o con casos importados; donde la comparación entre los casos nuevos de las dos últimas semanas y los de las dos semanas anteriores arroje “sin casos comunitarios o en descenso” (< 0,80)”, y con una ocupación menor al 60% de las camas de cuidados intensivos.

Riesgo medio: habilita la posibilidad de actividades educativas no escolares (artísticas, deportivas, recreativas o de apoyo escolar, entre otras) para niños, adolescentes o jóvenes “en grupos de no más de 10 personas y preferentemente al aire libre”. Además permite actividades presenciales de cierre de año para estudiantes del último año de nivel primario y secundario. Alcanza a zonas “con casos esporádicos/con transmisión local por conglomerados/brotes controlados”, con relación estable en la comparativa de casos nuevos de las últimas dos semanas con las dos anteriores, y con una ocupación de camas críticas del 60% al 80%.

Riesgo alto: no habilita actividades. Se trata de “zonas con transmisión local con predominio de conglomerados y casos confirmados de posible transmisión comunitaria/zonas con transmisión comunitaria sostenida”, con casos “en aumento” en la comparativa, y con más del 80% de las camas críticas ocupadas.

Así, el retorno progresivo a clases presenciales sólo será posible en distritos con “bajo riesgo”. En tanto, en zonas con “riesgo medio” podrán desarrollarse “actividades de revinculación”.

La toma de decisiones -remarcaron desde el Palacio Sarmiento- deberá ser abordada “de manera multidisciplinaria” por “cada una de las jurisdicciones”, a partir del cumplimiento de nueve puntos, que articulados terminan de delinear el indicador de riesgo.

Ese combo incluye contar con representantes de Educación en el Comité de Emergencia local; evaluar la forma de traslado de los alumnos, docentes y no docentes; contemplar la situación habitacional; instruir a docentes y no docentes en materia de protocolos y sobre cómo actuar ante casos sospechosos o confirmados, y considerar estrategias para alumnos con factores de riesgo que no pueda asistir de manera presencial, o con convivientes que son de riesgo, entre otros ejes.

La postal llegó tras dos reuniones esta semana entre las provincias y el Gobierno -el martes, de ministros de Educación y, el miércoles de Salud- en pos de pulir la letra chica de esa guía.

Por el momento sólo persisten los regresos parciales a clases presenciales en escuelas rurales de Formosa, La Pampa y San Luis (en este último caso, desde el pasado lunes), mientras que la semana que viene se sumarían algunas localidades de Chaco. En cambio, otros tres distritos debieron dar marcha San Juan Catamarca y Santiago.

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