A menos de dos semanas de las elecciones que consagraron presidente electa a Cristina de Kirchner, ya estallaron los reclamos por el supuesto incumplimiento de parte de la catarata de promesas de Néstor Kirchner que neutralizó focos de conflicto riesgosos para la otrora candidata. Por caso, la Federación Argentina Sindical del Petróleo y Gas Privados activó ayer un paro nacional para exigir que las empresas respeten «el acuerdo salarial oportunamente firmado». Desde Chaco, en tanto, el combativo grupo piquetero MTD 17 de Julio ya anunció que la semana que viene volverá a desplegar piquetes, al no tener señales concretas acerca de la asistencia prometida desde la cartera de Trabajo de Carlos Tomada. Recientemente, otro anuncio -en este caso, desde el área de Desarrollo Social de Alicia Kirchner- permitió levantar a último momento una protesta que amenazaba con empañar un acto en plena campaña de la primera dama, hombro a hombro con el gobernador electo Jorge Capitanich (Chaco Merece Más). En el caso petrolero, la medida de fuerza incluyó dos concentraciones a un costado de la Ruta Nacional 3 en Santa Cruz, en cercanía de Río Gallegos, para impedir el paso de vehículos ligados a la actividad. Ello, a la espera del resultado de las negociaciones que se llevaban adelante ayer en Buenos Aires. Se trata precisamente de una postal que, con las concesiones otorgadas, buscó el Presidente esquivar para no potenciar las refriegas en su distrito natal.
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