Tanto en San Juan como en Mendoza, las principales productoras de vino del país, el suministro eléctrico estaría operando al máximo de su capacidad. San Juan alcanzó el máximo histórico de demanda eléctrica el pasado 19 de diciembre, mientras Mendoza lo hizo el viernes 29.
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Las bodegas necesitan energía eléctrica para el sistema de molienda, elaboración y producción en frío. Los bodegueros creen que pueden aguantar un corte de unas horas mientras se realiza la molienda de la uva, pero no así durante la elaboración del vino, sobre todo los de alta gama.
Desde la transportista de energía Distrocuyo, que abastece a ambas provincias, advirtieron que «se observa una demanda creciente, y una consecuente saturación del sistema de transporte» debido a que las instalaciones «han permanecido prácticamente constantes», en palabras del gerente Alejandro Neme.
A su vez, en la distribuidora de electricidad Energía San Juan no descartan que se vayan a instrumentar cortes de luz rotativos ante el aumento de la demanda que alcanza 15%, es decir, muy por encima de lo normal, que es 4%.
A causa de esta situación, Bodegas Argentinas, entidad que nuclea a bodegas de todo el país, realizó un relevamiento de proveedores de grupos electrógenos, tanto de alquiler como de venta. «Nos reunimos con las distribuidoras eléctricas de Mendoza y no pintan un panorama favorable, máxime cuando la solución son obras que las empresas dicen que no pueden hacer por el nivel de tarifas y además son a largo plazo», indicó Juan Carlos Pina, gerente de esa entidad, en diálogo con «Diario de Cuyo».
Por su parte, en San Juan, unos 40 bodegueros de la Cámara Vitivinícola mandaron notas a la distribuidora eléctrica y al Ente Provincial Regulador de la Electricidad advirtiendo que iniciarán acciones legales si ocurren cortes de energía que perjudiquen la elaboración de vinos, según informó Angel Leotta, que preside la Cámara.
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