18 de abril 2026 - 11:30

Ganan millones de dólares por "pisar caca": cómo este grupo de personas consiguieron hacer una fortuna

En Europa, el hallazgo menos esperado cambió la economía local y convirtió algo tan impensado como asqueroso en una gran fuente de ingresos.

La práctica menos pensada generó miles de millones por años.

La práctica menos pensada generó miles de millones por años.

Freepik

Uno cree que, a lo largo de la historia, las fortunas de miles de millones fueron a causa de minerales, metales o recursos naturales clásicos. Sin embargo, existen casos que rompen todo tipo de lógica y muestran cómo hasta lo más asqueroso puede convertirse en una oportunidad económica.

En el siglo XIX, un descubrimiento curioso cambió la vida de muchas personas en Europa. Se trata de unos residuos muy antiguos que despertaron intereses científicos y económicos, hasta el punto de generar una actividad productiva que atrajo inversores y trabajadores.

Minero minas minería trabajo
El valor de un recurso no siempre está en su apariencia, aunque esta sea asquerosa.

El valor de un recurso no siempre está en su apariencia, aunque esta sea asquerosa.

La fiebre del oro de dinosaurio: qué son los coprolitos y por qué valían millones

Todo empezó cuando un grupo de investigadores detectaron unas formaciones extrañas en zonas costeras del sur de Inglaterra. Estos restos, de aspecto irregular y oscuro, despertaron la curiosidad de especialistas que empezaron a analizarlos con mayor profundidad.

El geólogo William Buckland logró identificar la verdadera e inesperada naturaleza de estos materiales, se trataba de excrementos fosilizados de criaturas prehistóricas, como los dinosaurios. A partir de ese momento, recibieron el nombre de coprolitos, una combinación de términos griegos para el estiércol y la piedra.

Aunque parecía solo una rareza científica, la realidad era que escondía un valor inesperado. Estos fósiles contenían una alta concentración de fosfato, un componente fundamental para la producción de fertilizantes. En una época donde la agricultura necesitaba mejorar su rendimiento, ese hallazgo fue furor.

Tras los conflictos europeos de principios del siglo XIX, la producción de alimentos se volvió una prioridad. La necesidad de mejorar los cultivos impulsó la búsqueda de nutrientes para el suelo, y los coprolitos eran justo esa solución accesible y abundante que buscaban ciertas regiones.

El curioso caso de la minería de excrementos en Reino Unido

Con el paso del tiempo, la extracción de estos restos se transformó en una actividad organizada, los terratenientes y los empresarios empezaron a alquilar campos con la intención de explotar este recurso. Uno de los casos más conocidos fue el de Robert Walton, quien decidió invertir en terrenos cercanos a Cambridge para iniciar su propia explotación.

Miles de trabajadores se mudaron hacia zonas como Cambridgeshire y Suffolk, atraídos por la posibilidad de ganar mucho más dinero del que ganaban con el trabajo rural tradicional. Las tareas consistían en excavar capas de arcilla, retirar material y clasificar los fragmentos valiosos.

Con el impacto de este método, las regiones agrícolas cambiaron su dinámica y se industrializaron. La demanda de mano de obra creció rápidamente y generó una migración interna muy importante en busca de oportunidades. Aunque el negocio era rentable, las excavaciones profundas implicaban riesgos constantes, como derrumbes o la contaminación del agua.

Dinosaurios Prehistoria
En este caso, el recurso más insólito logró transformar regiones enteras y generar fortunas.

En este caso, el recurso más insólito logró transformar regiones enteras y generar fortunas.

Negocio millonario: cuánto dinero se movió en esta industria

El valor económico de los coprolitos se consolidó a tal punto que, a mediados del siglo XIX, una tonelada podía venderse a precios tan altos que justificaban la inversión en tierras y trabajadores. En las explotaciones más grandes, la producción alcanzaba cientos de toneladas, que generaban ingresos enormes.

Los registros históricos muestran que, hacia la década de 1870, esta industria llegó a cubrir la mayor parte de la demanda de fosfatos en Reino Unido. Después de algunos años, la producción superó las 50.000 toneladas anuales, valuadas en 628.000 libras anuales, que equivaldrían a unos 80 millones de libras actuales.

La actividad continuó hasta principios del siglo XX, con un repunte durante los conflictos bélicos debido a la necesidad de fósforo para distintos usos industriales. Con el tiempo, la importación de materiales más accesibles desde otros países redujo su rentabilidad y llevó al cierre de las minas.

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