Pero en la práctica, representa el fin de la suerte de «tregua» en materia de masivas protestas en las calles que los maestros parecieron concederle hasta el momento a Daniel Peralta, quien justo ese día cumplirá recién dos semanas de gestión. La escalada de protestas gremiales -motorizada por el reclamo docente disparado en marzo- desató masivas marchas por la capital santacruceña, no vistas en esa ciudad patagónica desde 1987, en tiempos de Néstor Kirchner gobernador. La incógnita anoche era si en este caso, además, se sumarán los estatales agrupados en ATE, que también le exigen una recomposición salarial a Peralta. Un anuncio que, en rigor, se concretaría esta misma semana.
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