El oficialismo provincial de Santiago del Estero que lidera el senador nacional Gerardo Zamora logró este domingo 2 de agosto una victoria electoral sin precedentes en la historia reciente de esa provincia, al imponerse en los 26 distritos en donde se eligieron autoridades municipales -25 intendencias y una comisión municipal- y consolidar un dominio territorial absoluto que incluyó la victoria en La Banda, ciudad que le había sido esquiva durante más de dos décadas. Uno de los datos más sobresalientes de la jornada fue la exigua cosecha de votos de La Libertad Avanza, que puso en el ojo de las críticas al presidente del partido Tomás Figueroa.
Con cerca del 66% de los votos a nivel provincial y una participación que superó el 64% del padrón, el Frente Cívico por Santiago no solo retuvo el control de la capital -en donde Mario Benavente se alzó con el 60,5% de los sufragios- sino que logró lo que durante 23 años pareció imposible: ganar la intendencia de La Banda, la segunda ciudad en importancia de la provincia, de la mano de Llamil Abdala, quien cosechó más del 51% de los votos.
El triunfo en La Banda constituyó el dato político más resonante de la jornada. Durante un cuarto de siglo ese municipio había resistido al zamorismo, primero como bastión del peronismo y luego como enclave massista bajo la conducción de Pablo Mirolo, delfín del exministro de Economía Sergio Massa. La ruptura del intendente saliente, Roger Nediani, con el Frente Renovador generó una grieta que el oficialismo provincial supo aprovechar porque el Frente Cívico se unió con el Partido Justicialista en una de las dos únicas ciudades donde compitió de manera unificada, y el resultado fue contundente.
Abdala, actual secretario de Industria de la provincia, superó con holgura a Mirolo -que quedó segundo con el 12,5%- y a Nediani, que no logró la reelección con apenas el 11,4%. "Tenemos que profundizar como nunca este proyecto de unidad de los santiagueños", expresó Zamora desde el búnker de La Banda, donde eligió esperar los resultados en señal de la importancia que le otorgaba a este distrito.
La Capital y el mensaje a Javier Milei
En la ciudad de Santiago del Estero, el triunfo de Mario Benavente -ingeniero informático y hasta ahora secretario de Coordinación de Gabinete municipal- no admitió discusión: el 60,5% de los votos frente al 12,2% de La Libertad Avanza y el 11% de Despierta Santiago. Zamora le prometió a los capitalinos que "van a tener un buen intendente" y cerró su discurso con una frase que resonó como mensaje directo a la Casa Rosada: "Santiago del Estero no se vende, la patria no se entrega y las Malvinas son argentinas".
El gobernador Elías Suárez, quien el año pasado había ganado la gobernación con casi el 75% de los votos, acompañó los festejos y destacó el respaldo ciudadano. "El pueblo se expresó, expresó su voluntad en libertad, para elegir sus representantes", sostuvo el mandatario provincial, en un mensaje que subrayó la legitimidad del resultado y el respaldo a la gestión zamorista.
Desde el peronismo nacional
El contundente resultado no pasó desapercibido en el ámbito nacional porque desde el peronismo, el diputado nacional Máximo Kirchner saludó el triunfo del Frente Cívico a través de su cuenta en Instagram, sumándose a las felicitaciones que recibió Zamora desde distintos sectores.
El gesto no es menor: el vínculo entre el zamorismo y el kirchnerismo data desde 2005, cuando Néstor Kirchner impulsó la intervención federal que permitió a Zamora acceder al gobierno provincial, y se mantuvo a lo largo de los años con el apoyo de Cristina Kirchner y la elección de Claudia Ledesma Abdala -esposa de Zamora- como gobernadora en 2013.
El posteo de Máximo Kirchner en Instagram de saludo a Gerardo Zamora por el triunfo.
Ni el pase de Alejandro Parnás le alcanzó
La Libertad Avanza sufrió una paliza electoral que quedó retratada en los números: apenas 12% de los votos a nivel provincial y una representación legislativa magra: solo tres concejales de 194 bancas en juego, dos en la capital y uno en Añatuya.
En la ciudad de Santiago del Estero, la candidata Beatriz Yunes -empresaria del rubro del arte que contó con el apoyo de referentes nacionales como Iñaki Gutiérrez, Eugenia Rolón, Diego Santilli y Martín Menem- quedó segunda pero a 48 puntos del ganador. En La Banda, donde el espacio había concentrado gran parte de su apuesta, el candidato Miguel Torres terminó sexto con apenas el 5% de los votos. En Las Termas de Río Hondo, otro de los distritos donde LLA esperaba hacer pie, su candidato quedó último con el 4,5%.
Pero quizás el dato más significativo de la derrota libertaria en la capital fue que ni siquiera la incorporación de Alejandro Parnás le alcanzó para levantar una elección competitiva. El dirigente de origen radical, quien en 2024 se había mostrado cercano al gobernador de Santa Fe Maximiliano Pullaro -a quien elogió por su "trabajo territorial" y su modelo productivo durante una reunión en Reconquista-, había pasado en 2025 de ser candidato a gobernador por Despierta Santiago a encabezar en 2026 la lista de concejales de La Libertad Avanza en la capital.
El pase, lejos de sumar votos al espacio libertario, terminó siendo testimonial porque la lista encabezada por Parnás consiguió apenas dos bancas en el Concejo Deliberante, mientras que el candidato a intendente quedó a casi 50 puntos del ganador. En menos de un año, Parnás pasó de intentar disputar el máximo cargo provincial a buscar una banca legislativa municipal en una elección donde su nuevo espacio quedó lejos de sus expectativas.
La fragmentación
Más allá de la contundencia del oficialismo, los números dejan en evidencia que la oposición llegó a los comicios muy fragmentada, un factor que facilitó sobremanera el holgado triunfo del Frente Cívico. En la capital provincial, el voto opositor se repartió entre LLA -12,2%-, Despierta Santiago -11%- y el macrista Facundo Pérez Carletti, con lo que la suma de las tres principales fuerzas alternativas apenas alcanzó el 35% del total, muy lejos del 60,6% que cosechó Benavente.
En La Banda, la dispersión fue aún más notoria porque el Frente Renovador de Pablo Mirolo se quedó con el 12,5%, el Frente Compromiso y Unidad de Roger Nediani con el 11,4%, y La Libertad Avanza quedó relegada al sexto lugar con apenas el 5%. Entre todos, los opositores sumaron casi la mitad de los votos que obtuvo Abdala, pero divididos en múltiples candidaturas que se restaron mutuamente en lugar de competir. A nivel provincial, la fotografía se repitió: mientras el Frente Cívico monopolizaba el 66% de los sufragios, La Libertad Avanza y Despierta Santiago peleaban cabeza a cabeza por el segundo puesto con apenas el 8% y el 7%, y el resto de los espacios se repartía el 19% restante en decenas de listas locales.
La ausencia de una alianza opositora unificada -o al menos de una estrategia de segunda vuelta que obligara a concentrar el voto- permitió que el zamorismo con su maquinaria territorial intacta y su alianza funcional con el peronismo de Neder, barriera distrito tras distrito sin mayores obstáculos.
Como señalaron analistas locales, el oficialismo no necesitó superar el 50% en todos los municipios porque en varios casos, la suma de los candidatos del Frente Cívico y sus aliados justicialistas superó los 70 puntos, mientras que la oposición se diluía en guarismos de un dígito.
Los ojos sobre Tomás Figueroa
Las críticas internas no tardaron en aparecer y todas apuntan a un mismo nombre: Tomás Figueroa, presidente del armado provincial de LLA provincial y dirigente cercano al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Figueroa, quien durante la campaña había recibido mensajes de apoyo de la senadora nacional Patricia Bullrich y del jefe de Gabinete Diego Santilli, se convirtió en el blanco de los cuestionamientos por una estrategia electoral que fracasó "de punta a punta", como lo describió una fuente a Ámbito.
La situación de Figueroa se complica aún más cuando se revisa su pasado político porque en 2019 figuró como el segundo mayor aportante individual a la campaña presidencial del Frente de Todos de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, con una contribución equivalente a casi U$S 40.000.
Ese antecedente, sumado a la ausencia de resultados, alimenta las críticas dentro de un espacio que, pese al despliegue publicitario y los respaldos nacionales, no logró construir una alternativa creíble en el territorio santiagueño. Desde el entorno de Figueroa intentaron minimizar la derrota señalando que LLA se había posicionado como segunda fuerza provincial pero el argumento resulta insuficiente ante la evidencia de que en la mayoría de los municipios no compitieron y donde sí lo hicieron, quedaron relegados.
Un proyecto blindado
Con este resultado, el Frente Cívico de Zamora completó el control absoluto de los municipios de la provincia, sumado al gobierno provincial y a las diez bancas que Santiago del Estero aporta al Congreso. La alianza entre el radicalismo zamorista y el peronismo de José Emilio "Pichón" Neder demostró una vez más su solidez porque en varias localidades compitieron con listas separadas pero todas alineadas bajo la misma conducción. La elección dejó también una lectura nacional, según se sugirió desde La Madre de Ciudades: Zamora, que ya suena para una fórmula presidencial en 2027, exhibe un territorio blindado en donde la marca Milei no logró penetrar.