No es novedad. La derrota de Cambiemos en las PASO caló hondo en todo el país. Sobre todo, en la provincia, donde se creía que la figura de María Eugenia Vidal podía funcionar de pararrayos y así reconvertir la crítica económica en el fruto de la obra pública. Pero no. El bolsillo primó y Buenos Aires también dio un giro de 180 grados en relación con las últimas elecciones de 2015 como también a las de medio término.
La sexta sección, último bastión macrista
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En este marco, sólo una porción del territorio bonaerense sostuvo su voto. Con 187 mil personas en favor del Presidente, y 14 mil menos para la fórmula encabezada por Alberto Fernández, la sexta sección se convirtió en el último bastión macrista de la provincia. De esta manera, Mauricio Macri sólo logró imponerse en esta fracción mientras que María Eugenia Vidal hizo lo propio, también, en la quinta y en la séptima, donde el líder de Cambiemos cayó por 3 y 0,7 puntos, respectivamente.
Pese a que se trató de la única derrota, en un electorado de más de 600 mil personas, en el peronismo ven posible acortar la distancia e, incluso, dar vuelta la elección en las generales de octubre.
Es que en Bahía Blanca, el Frente de Todos logró una de las elecciones más celebradas pese a no poder posicionarse en primer lugar. A nivel local, el intendente Héctor Gay tuvo un corte negativo de 2 puntos con respecto al voto a presidente, de hasta de 3 puntos en comparación con lo obtenido por los senadores provinciales y 6 puntos (casi 12 mil personas) en relación con lo logrado por Vidal en la provincia y. Una clara muestra del voto castigo de los locales que, en muchos casos, eligieron la opción de Vidal gobernadora, Federico Susbielles, intendente. El diputado nacional y aspirante del peronismo en el municipio quedó segundo a 4 mil sufragios del jefe distrital.
“Esperábamos una diferencia más amplia a nuestro favor en el municipio. Pese a que hubo un corte impensado, lo que sí no creíamos era que el intendente iba a salir a decir que la elección, a nivel nacional y provincial, ya están terminadas. Seguimos recorriendo la provincia con el objetivo de hacer una mejor elección. No es momento de cambiarse de al caballo del ganador”, asegura un referente de la sección.
Así las cosas, Macri se hizo fuerte en una sección electoral donde Bahía Blanca representa la mitad del padrón. Pese a no tener el apoyo de Tres Arroyos y Patagones, el oficialismo también ganó en Coronel Rosales, el segundo distrito más poblado de la zona.
A poco más de dos meses de las elecciones que definirán los destinos del país, y con los intendentes de Cambiemos abocados a municipalizar la contienda con el fin de poder sostenerse en sus cargos, habrá que ver de qué manera impacta esto en la sexta sección, donde habita la última sonrisa del macrismo.




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