Neuquén (de nuestra agencia) - El sindicato de Trabajadores del Petróleo y Gas Privado de Río Negro y Neuquén levantó el paro total de actividades que debía iniciarse hoy a partir de las 8 de la mañana en reclamo por el despido de unos 178 operarios de las pymes petroleras OPS y KEY que operan en los yacimientos de la Cuenca Neuquina, fundamentalmente en Rincón de los Sauces. Después de agitadas reuniones que mantuvieron los representantes gremiales en Buenos Aires, el secretario general del sindicato patagónico, Guillermo Pereyra, consiguió que la primera de ellas reincorpore a los 108 trabajadores cesanteados mientras que el Ministerio de Trabajo dispuso la conciliación obligatoria para los empleados de la segunda firma en conflicto que vence el próximo martes 25. También se abrirá una mesa de negociaciones para analizar la crítica situación de las pequeñas y medianas empresas de servicios afectadas por las retenciones que el gobierno nacional decidió aplicar a las exportaciones de petróleo y gas. Los sindicalistas también consiguieron que el ministro Julio De Vido abriera una mesa de negociación donde se buscará la manera de compensar a estas empresas que corren el riesgo de paralizar actividades o generar cientos de quebrantos. En este punto coincide con el gobernador del Neuquén, Jorge Sapag, quien también hoy trasladará sus inquietudes a funcionarios del gobierno de Cristina de Kirchner.
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Pereyra llegó el lunes a la noche y apenas pisó el Aeroparque fue llamado por De Vido, que le transmitió un mensaje de la presidente Cristina de Kirchner preocupadapor la situación que amenazaba desde el Sur con medidas de fuerza en una actividad clave para la vida del país. Pero, además, la protesta se sumaba a un frente de tormenta que no da respiro a la primera magistrada apenas se hizo cargo del gobierno: a la crisis con los Estados Unidos por las valijas del venezolano Guido Antonini Wilson, al enfrentamiento con Hugo Moyano, a la violencia de los piqueteros se le podría sumar un paro de los petroleros, con la paradoja que provenía de sindicatos aliados que apoyarondecididamente su candidatura presidencial. Con este cuadro de situación, ayer Pereyra se reunió en el Ministerio de Trabajo con Noemí Rial y los presidentes de ambas empresas para lograr las mencionadas reincorporaciones, en el primer caso, y retraer la situación al estado anterior al conflicto, en el segundo. La justificación de los despidos tuvo su origen en la fijación de los 42 dólares por barril que le impuso el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, que le licua la rentabilidad a las pymes petroleras.
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