Sin embargo, y contra todos los pronósticos, «el Adolfo» no está disfrutando a pleno de estas esperadas jornadas, ya que se encuentra enfermo y apenas si desea exponerse al público. Se completa a medias entonces el feliz panorama que pretendía dar a conocer el ex presidente y ex gobernador sanluiseño, ya que si bien asistió a todos los actos -el miércoles la fundación de La Punta, ayer el estadio y hoy la habilitación de un Data Center que pondrá on line todo San Luis- se encuentra por demás esquivo y renegando de encontrarse con la prensa, a la cual no cesó de «gambetear» durante estos días.«Adolfo está resfriado y con mucha fiebre, eso es todo, no hay otro motivo para que no los atienda», se cansaron de aclarar los agentes de prensa del candidato presidencial ante la constante requisitoria de los medios nacionales e internacionales que habían sido invitados especialmente al evento bajo la promesa de una «exclusiva» con el candidato. Dicen que el traqueteo de la agitada «marcha de los sueños» rindió sus negativos resultados en el físico del sanluiseño, quien a sólo un mes de los comicios asegura que piensa jugarse el todo por el todo. Fe no le falta, ni a él ni a sus seguidores. Por caso, la gobernadora Alicia Lemme se sube al carro y asegura la victoria de su líder -ella buscará una banca en el Senado- que «expandirá el modelo de San Luis a toda la Nación, para que surja un federalismo con fuerza, no como el que hay ahora», según afirmó desde un acto realizado ayer en una empresa papelera que ampliaba inversiones en la provincia. Finalmente, una postal de color de las descoordinadas jornadas inaugurales en La Punta la brindó el ex apoderado del PJ César Arias, quien se paseó por San Luis en la tarde de ayer. «¿Se pasó al Adolfismo?», le preguntaron ávidos noteros. «No queridos, vine a ver el partido de fútbol. Yo soy funcionario del Club Vélez Sarsfield», aclaró entre sonrisas.
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