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9 de enero 2008 - 00:00

"No tenemos problema en ser los malos"

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Neuquén (de nuestra agencia) - El sindicato del Petróleo y Gas Privado de Neuquén y Río Negro levantó ayer los paros parciales y sorpresivos que venía llevando a cabo en la denominada Cuenca Neuquina -una de las más productivas del país- en reclamo por el despido de trabajadores por parte de pequeñas y medianas empresas que se quejan de la falta de rentabilidad debido al aumento en las retenciones a las exportaciones de derivados del crudo que les aplicó el gobierno nacional a través de la mano del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. De profundizarse la protesta gremial, para hoy se había convocado a un paro general de la actividad petrolera y gasífera en Neuquén, Río Negro y La Pampa que, finalmente, también quedó suspendido.
El secretario general de ese sindicato, Guillermo Pereyra, mantuvo reuniones en Buenos Aires con funcionarios del Ministerio de Trabajo y con los empresarios locales, quienes accedieron a reincorporar a los cerca de 200 trabajadores que habían sido despedidos. Esta actitud y la posibilidad de analizar el tema en profundidad con el gobierno abrieron un compás de espera que finalizará el próximo 28 de febrero. Hasta ese momento, las empresas se comprometieron a no afectar la fuente de trabajo y el gobierno, a buscar mecanismos de compensación como vienen pidiendo los gobernadores patagónicos, fundamentalmente el neuquino Jorge Sapag y el chubutense Mario Das Neves.
Al término de la reunión en la cartera laboral, este diario dialogó con Pereyra, y éste es un resumen de esa charla:

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Periodista: ¿Cuál es el resultado de estas conversaciones?, ¿se van a mantener las medidas de fuerza que ya comenzaron a concretarse?
Guillermo Pereyra: Hemos conciliado pasar a un cuarto intermedio hasta el 28 de febrero, pero las empresas se han comprometido a no despedir a ningún trabajador. En ese momento, nos vamos a reunir todas las partes: sindicato, empresas y gobierno. Pero debe quedar en claro que nosotros no vamos a permitir el despido de ningún trabajador.

P.: Las empresas se quejan de que se ven obligadas a despedir operarios por el aumento de las retenciones.
G.P.: Nosotros creemos que no hay motivos concretos, por más que se diga que gran parte del barril se queda el gobierno. Con un precio de casi 100 dólares, no hay motivos para angustiar a los compañeros a pensar que pueden ser despedidos en cualquier momento. Esto ha sido planteado con toda claridad a las autoridades nacionales. Ya tenemos la experiencia de Mendoza, donde de 1.000 trabajadores que trabajaban en estas mismas empresas sólo quedaron dos equipos. Lamentablemente nuestro gremio no tenía jurisdicción allí y el sindicato local no hizo nada, pero no tenemos problemas en ser «los malos de la película» si se trata de defender las fuentes de trabajo y la estabilidad laboral de los compañeros petroleros.

P.: Pero insisto, ¿las empresas reclaman porque se bajen las retenciones y no se le ponga límite al precio del barril?
G.P.: El tema de las retenciones lo están planteando los gobernadores en el marco de la OFEPHI (Organización Federal de Productores de Hidrocarburos). Nosotros no podemos discutir estos temas porque no están dentro de nuestro ámbito de actuación, pero sí -repito- vamos a defender con toda firmeza los puestos de trabajo.

P.: En un discurso de hace un mes, mas o menos, usted dijo en Cutral Có que acompañaba el reclamo de las pymes petroleras, aunque iba a estar «en la misma vereda» del gobierno nacional para encontrar una solución. ¿Cuál es la profundidad de ese pensamiento?
G.P.: Las refinerías chicas, a las que vengo mencionando desde hace tiempo, tienen problemas serios por efecto del aumento de las retenciones porque después de pagar 5% pasaron a pagar 10 veces más. Ahí se corre riesgo de que se paralice la actividad, y nosotros -en ese caso- vamos a acompañarlas en el reclamo para que no se eliminen puestos de trabajo. De hecho, yo mismo las he acompañado en las reuniones que han mantenido no hace mucho, 10 días, con el ministro (Julio) De Vido (de Planificación Federal) y con Moreno.

P.: ¿Cuál es, entonces, la respuesta del gobierno nacional?
G.P.: Para las refinerías chicas puede haber alguna resolución modificando la que eleva las retenciones. Tal es así que han enviado inspectores esas refinerías para verificar sistemas de producción, de exportación, volúmenes, etc. Están trabajando gobierno y empresas después de esa reunión. Tiene que haber una solución. No puede ser que una refinería tenga que cerrar una puerta porque no le conviene más trabajar.

P.: Ha sido un año duro, peleado no sólo en lo salarial, sino también en lo gremial.
G.P.: Sí, pero estamos llegando a buen puerto. Para la Federación estamos viendo la posibilidad de lista única, pero sin resignar nuestro proyecto ni resignar cargos.

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