Los ambientalistas están dispuestos a negociar el fin del bloqueo sobre el puente General San Martín.
Entre Ríos - Luego del fallido intento de extender los cortes de ruta en Entre Ríos, el Gobierno volvió ayer a meter presión a los asambleístas y confió en que el bloqueo que mantienen desde hace más de dos años en Gualeguaychú contra la pastera Botnia «está a punto de levantarse».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Estamos en un punto de inflexión», sostuvo el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, luego de que la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú admitiera que evaluaría dejar de lado la protesta en la ruta en caso avanzar en las negociaciones con el Gobierno y obtener a cambio la concesión de una serie de reclamos.
De todos modos, el Gobierno nacional y el entrerriano evalúan por estas horas que «es la Asamblea de Gualeguaychú la que debe resolver primero» sobre el futuro del corte del puente General San Martín y adoptar una postura «más flexible» antes de poner condiciones para sentarse a dialogar.
«La pelota está del lado de ellos. Deben replantearse el corte el Gualeguaychú y eso es lo que va a determinar el inicio de las negociaciones», señalan desde la Casa Gris.
En este marco, Urribarri reiteró en declaraciones a radio La Red que el corte de ruta en el paso internacional que conecta a su provincia con la ciudad uruguaya de Fray Bentos «no hace nada que no pueda hacer la ley ni la Justicia internacional» y que, en cambio, genera perjuicios económicos para la región.
Como ejemplo, señaló que el sábado pasado «en Gualeguaychú pagaron entrada al Carnaval sólo 7 mil personas» cuando en ese espectáculo llegaron a congregarse «40 mil por noche».
Desgaste
«Hay mucha gente que no quiere ir a lugares donde hay malestar», subrayó el gobernador, quien agregó que el Gobierno nacional está «comprometido con la seguridad ambiental en el área».
Precisamente desde el Casa Rosada hubo un nuevo gesto de rechazo a los bloqueos de los pasos fronterizos: el portavoz del mensaje, otra vez, fue el jefe de Gabinete, Sergio Massa, quien insistió en que «la metodología del corte terminó quitándole legitimidad al reclamo».
«La gente está harta de los cortes, la gente está harta de esa metodología de protesta, porque en definitiva algunos para defender un derecho termina afectando el derecho del otro, que es el derecho a circular libremente», sostuvo Massa en declaraciones radiales.
Paralelamente, insistió en que Instituto Nacional de Tecnología Industrial «está llevando adelante un proceso de control» sobre el impacto ambiental del funcionamiento de la planta e informó recientemente que no detectó niveles de contaminación mayores a los permitidos en el río Uruguay.
Con el desgaste de la modalidad de cortes de ruta para protestar contra Botnia, los asambleístas dejaron trascender que están dispuestos a negociar con el Gobierno para evaluar liberar la Ruta 136 (aunque nieguen que sea inminente), a cambio de la concesión de una abultada batería de reclamos que incluyen la sanción de la ley de la madera en el ámbito del Parlamento Nacional y la puesta en práctica del Código Aduanero para evitar que empresas argentinas comercien con la planta.
Mientras tanto, ya planean nuevas protestas en Buenos Aires y Uruguay, el viernes 29 a partir de las 11, en pleno recambio turístico. Entre ellas prevén posibles manifestaciones frente a las embajadas de Finlandia, o de alguna volanteada en el acceso a la terminal de Buquebus, para lo que avanzan en el diálogo con organizaciones ambientales porteñas a fin de sumar apoyo.
Dejá tu comentario